Con una reunión a puerta cerrada, las principales cabezas políticas de Santa Fe se reunieron ayer en la Casa de Gobierno para intentar calmar la tormenta en seguridad tras el recrudecimiento de la ola de violencia en Rosario, que sumó un nuevo frente para el gobernador Omar Perotti, con el presunto espionaje ilegal durante su gestión que habría comandado el exministro de Seguridad, Marcelo Saín.
Perotti busca aval de la oposición para declarar emergencia en seguridad
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Este condimento, que afloró el viernes, le dio un espesor político adicional al encuentro convocado por el mandatario, donde compartió mesa con su vice Alejandra Rodenas, quien lo enfrentó en las PASO acompañando a Agustín Rossi. También estuvo el actual titular de la cartera de seguridad, Jorge Lagna. Además de los jefes de bloques de ambas cámaras legislativas, estuvieron presentes tres dirigentes de peso del Frente Progresista: Pablo Farías (titular de la Cámara de Diputados) y los intendentes de Rosario y de Santa Fe, Pablo Javkin y Emilio Jatón, respectivamente. La reunión seguía al cierre de esta edición y se esperaba una conferencia de prensa posterior de Perotti con medios locales.
La intención original se mantuvo: diagramar una agenda de trabajo conjunta para buscar salidas a la inseguridad, principalmente tras los ataques con balaceras que ya no solo se dan entre bandas narco sino que se expandieron a locales gastronómicos en horario de apertura al público. En ese sentido, Perotti busca ganar espalda política para impulsar leyes integrales, como la que apunta a reformar la estructura policial o la que establece prisión preventiva para portadores ilegales de armas de fuego. Un trabajo que también incluye un apoyo nacional, que el gobernador buscó dos días atrás en la Casa Rosada, donde le planteó a Alberto Fernández un nuevo refuerzo de agentes y también de mayor presencia en la provincia de la Justicia federal. Según trascendió, el principal pedido del gobernador fue que lo acompañen en declarar la emergencia en seguridad, hecho que le daría margen de maniobra desde la gestión para afrontar la problemática.
Sin embargo, la oposición llevó a la mesa el otro asunto, ligado a una serie de documentos que se descubrieron en allanamientos al Ministerio de Seguridad provincial, que presumen tareas de espionaje ilegal contra un abanico de actores que incluyen legisladores provinciales, funcionarios judiciales, periodistas, entre otros, ordenados durante la gestión de Saín.
Tanto el Frente Progresista como Juntos por el Cambio pidieron explicaciones a Perotti, quien se había mantenido en silencio desde el estallido del escándalo. El mandatario ganó tiempo y expuso que ya ordenó una investigación interna para esclarecer los hechos, por los que renunció una docena de funcionarios del área que habían sido nombrados por el polémico exministro. En ese sentido, ayer el actual titular de la cartera, Lagna, informará hoy cómo quedará conformado su gabinete tras un encuentro entre funcionarios del Gobierno y organizaciones de la sociedad civil.




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