28 de marzo 2006 - 00:00

Procesan a "arrepentido" por falso testimonio

El testigo arrepentido Torres sería un trabajador de la empresa contratista Indus, afiliado a UOCRA, que habría aportado 15 nombres de los presuntos involucrados en el asesinato de Sayago y en la refriega. Torres aseguró en su primera declaración que el 7 de febrero consiguió identificar a 15 personas y que entre ellos estaban Pablo y Carlos Mansilla, a quienes vio cómo pegaban a un grupo de policías y luego se llevaban «un palo de la Policía» (una cachiporra) y «unas cosas cuadraditas a su casa». Sobre la base de los primeros dichos de Torres, alias «Gabriel», la Justicia libró una orden de detención sobre 15 personas, trabajadores y delegados de Indus, y una serie de allanamientos para certificar la autenticidad de las declaraciones del testigo. Como pruebas, la Justicia secuestró un par de rodilleras de la Policía en la vivienda de los Mansilla, que interpretó serían «los cuadraditos» a los que aludía Torres. Mientras otras supuestas pruebas secuestradas todavía son materia de análisis.
Lo cierto es que la aparición del testigo espontáneo arrepentido generó un fuerte cimbronazo en la causa. De hecho, fuentes tribunalicias aseguran que fue presionado por los familiares de los detenidos para desdecirse. Por el contrario, la defensa de los apresados asegura que Torres fue presionado por la Policía para declarar en contra de sus compañeros e insiste en la falta de fundamentos para dictar los tres nuevos procesamientos con prisión preventiva que incluyen a los dos Mansilla y a Rosales, a quien Torres dice haber visto sosteniendo un palo (Sayago cae al suelo por un disparo en el omóplato derecho, pero agoniza hasta morir por un golpe contundente en la cabeza y un cuchillazo en la espalda que llega hasta el abdomen, además de golpizas asestadas en el rostro). Por su parte, la Policía provincial, más concretamente el jefe de la Brigada de Investigaciones Zona Norte con sede en Caleta Olivia, Marcial Gallegos, aportó en las últimas horas las grabaciones con el primer testimonio de Torres que acreditarían, dicen, que el testigo declaró sin presiones (al parecer, la Justicia desconocía la existencia de estas grabaciones). El hecho vuelve a poner sobre el tapete las denuncias sobre el presunto accionar de la fuerza policial. Los familiares de Sayago ya habían pedido al propio presidente Néstor Kirchner que la Policía se apartara de las investigaciones y se designara en su reemplazo a la Gendarmería Nacional, por entender que se trataba de un agente neutro para la sustanciación de la causa.
Por su parte, los 5 procesados con prisión preventiva que permanecen alojados en la alcaidía de Puerto Deseado iniciaron el domingo, a poco de conocer la excarcelación de 11 de los 15 nuevos detenidos, una huelga de hambre en reclamo de su pronta libertad e insisten en que son «los chivos expiatorios» de la jueza y del gobierno.

Dejá tu comentario

Te puede interesar