24 de agosto 2004 - 00:00

Responsabilidad Fiscal, escudo ya contra reclamos

En un conflicto que se disparó luego de la suba decretada por Néstor Kirchner en mayo pasado -$ 150 para sueldos menores a $ 1.000-, pero que podría incrementarse ante una nueva suba federal, las provincias enfrentan un panorama complicado en la negociación con sus estatales, que representan un porcentaje mucho más significativo de sus presupuestos -ronda 50% de los recursos- en relación con lo que sucede en la administración nacional.

• Límite

Por más que no lo hagan explícito, hoy por hoy una de las metas de algunos gobiernos provinciales es soportar estos cuatro meses que quedan, asumiendo que los gremios «saben que hasta el 31 de diciembre tienen tiempo de hacer fuerza para obtener lo más que puedan», según admiten.

Paradójicamente,
la Ley de Responsabilidad Fiscal -aprobada semanas atrás y que comenzará a regir el 1 de enero de 2005- fue resistida por varios gobernadores por imponer límites al gasto público y el endeudamiento provincial pero ahora se transforma en una suerte de línea de llegada que, una vez traspuesta, aportaría sólidos argumentos de base legislativa para enfrentar reclamos por subas salariales que pongan en dificultades a las arcas.

Un caso testigo es el de la provincia de Buenos Aires, cuyo gobernador, Felipe Solá, insistió -luego de un encuentro que mantuvo con Kirchner la semana pasada- en que «no hay ninguna posibilidad cierta de concretar un aumento adicional al otorgado hace pocos meses. Ese tema recién lo veremos el año que viene...».

Solá aclaro: «acabo de aumentarles (a los estatales) $ 100 y las asignaciones familiares», y esgrimió un argumento evidente que además se aplica al conjunto de las provincias: Nación posee 106 mil empleados públicos que ganan menos de $ 1.000, pero en el caso de Buenos Aires son 268 mil y para el conjunto de todas las provincias la cifra asciende a 900 mil.

Por su parte, el titular del área de Ingresos Públicos bonaerense, Santiago Montoya, aseguró que la recaudación provincial no alcanza para afrontar un nuevo incremento.

Mientras tanto, la presión gremial -vía paros y movilizaciones- se siente cada vez más fuerte en las provincias
, aún sin la oficialización de una suba de salarios federal, y se espera que recrudezca a medida que se acerque fin de año.

Entre
las medidas anunciadas ayer en pedido de subas salariales, docentes de Santa Fe informaron que realizarán desde el 1 de setiembre un paro de 48 horas y hoy harán una movilización hacia la Casa de Gobierno.

En Salta, en tanto, los trabajadores de la salud iniciarán hoy un paro de actividades por 72 horas sin asistencia a los lugares de trabajo. Por su parte, los gremios más duros de Chaco amenazan con nuevas huelgas, mientras aguardan solución media docena de conflictos sindicales. En tanto que maestros de Corrientes comenzarán con paros que se extenderán hasta el viernes.

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