Rosario y Capital, otras dos batallas con atractivo propio

Ambito Nacional

La gran pelea municipal se dará este domingo en Rosario, donde Verónica Irízar y Pablo Javkin irán a las PASO con el fin de determinar quién será el candidato del oficialista Frente Progresista que en las generales del 16 de junio buscará suceder a la actual intendenta Mónica Fein. Roberto Sukerman, único aspirante del justicialismo, tendrá puesto un ojo en su desempeño y el otro en la elección de la alianza oficialista. Y es que según fuentes locales, en caso de ganar Javkin, el socialismo no acompañaría con la misma fuerza que podría darse en el caso inverso y, de esa manera, el peronismo se encontraría con un escenario más favorable para terminar con 30 años de gobierno.

El resultado en la compulsa entre Irízar, delfín local de Miguel Lifschitz, y Javkin, representante radical, dejará un poco más clara una elección que, según las encuestas, por el momento muestra tanto al Frente Progresista como al PJ cerca del 30 por ciento. Por su parte, Sukerman aspira a traccionar más allá de las PASO. La clave está en los votos que pueda sumar de parte de Juan Monteverde, el aspirante de Ciudad Futura con quien iba a competir en una interna, pero que luego decidió jugar por afuera y ahora, en las mediciones, ronda el 10 por ciento. Una cifra importante para una elección reñida.

La otra interna se dará en Cambiemos entre Roy López Molina y Jorge Boasso. Ambos como actores secundarios, casi extras, para una ciudad que acusó el golpe al polo industrial como parte de las políticas nacionales.

Sin duda, el socialismo llega a estas elecciones en Rosario con el mayor de los peligros. Los índices de criminalidad y el fantasma del narcotráfico ligado a Los Monos son claves para terminar de entender el funcionamiento de una ciudad en la que todos se tiran los muertos pero que, en lo concreto, puede marcar una tendencia a nivel nacional debido a contar con el tercer padrón electoral del país.

La capital perdida

En 2015 se convirtió en el primer intendente reelecto en Santa Fe y con esa misma confianza decidió lanzarse a la gobernación. Pero antes de irse, el intendente radical José Corral aspira con dejarle el sillón local a su amigo Albord “Nicky” Cantard. Un deseo que, de confirmarse las encuestas, se convertiría en utopía. Es que el Frente Progresista, con Emilio Janton a la cabeza tiene jaqueada la ciudad y ya cuenta las horas para cortar doce años de radicalismo y tomar el mando. Tanto Lifschitz como Bonfatti se muestran como los artífices de esta probable e inusitada victoria por haber apostado a un jugador nuevo en la política.

“La derrota de Cambiemos en la capital va a ser una de las más fuertes de todas las elecciones que se llevaron a cabo hasta el momento”, aseguran desde peronismo. De la interna entre Ignacio Martínez Kerz, Alejandro Rossi y Mariana Bergallo saldrá el representante de un justicialismo que también se sabe sin chances.

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