13 de abril 2004 - 00:00
Se abre otro frente de pelea, ahora con Senado
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A esta altura, la sospecha de los senadores del PJ encuentra cierta coherencia. De hecho, ayer el propio Fernández buscaba satisfacer las exigencias de varias provincias en materia de fondos, arriesgando de esta manera el control del gasto público.
«De esta manera -advirtió una fuente ligada al bloque peronista-, en la desesperación porque le firmen el acuerdo, Nación descuida al Senado, que es el cuerpo que por la Constitución debe iniciar el tratamiento de la ley convenio.»
La alerta no es menor. Por caso, del lado de la queja se amontonan senadores radicales y peronistas de provincias peronistas, que no tienen buena relación con su gobernador. Es decir, que el malestar parecería no respetar bandera política y amenaza, incluso, con llegar a modo de pedido de informes a oídos del propio Presidente. Y, en el peor de los casos, trabar la aprobación de la nueva ley de coparticipación federal, lo que representaría un serio problema para el gobierno merced a la necesidad de cumplir con las exigencias del FMI en materia de reparto de impuestos y gasto de las provincias.
Antes, sin embargo, los senadores apuestan a que el mensajero Miguel Angel Pichetto (el único legislador, como jefe del bloque, que es recibido por Kirchner) acerque posiciones entre la Casa Rosada y la Cámara alta.
Así las cosas, el jefe de Gabinete, Fernández, mantuvo ayer una serie de diálogos telefónicos con gobernadores. Sonaron, con cierta insistencia, los celulares del santafesino Jorge Obeid, del bonaerense Felipe Solá, y del cordobés José Manuel de la Sota, los tres más enojados con la propuesta nacional de crear un Fondo de Equidad Social.
Según trascendió, Alberto Fernández ofreció «varias alternativas»:
c En el caso de Santa Fe, Obeid le simplificó los requisitos a Fernández para adherir al nuevo esquema de coparticipación. Quiere asegurarse el pago de una deuda de 20 millones de pesos y otros 120 millones por el déficit de la Caja Previsional.
Además, como el resto de las provincias grandes, en la Casa Gris quieren compensaciones por el aporte que hacen los santafesinos en materia de retención a exportaciones.
c Solá, en tanto, fue tentado con mayores aportes nacionales para atender la delicada cuestión de la seguridad en la provincia, una cuestión que su ministro de Economía, Gerardo Otero, no quiere mezclar con los temas meramente económicos.
En esto coinciden los técnicos bonaerenses y santafesinos quienes prefirieron poner en segundo plano, a esta altura del partido, la disputa por el Fondo de Equidad Social, una herramienta política que Kirchner podría utilizar para alinear intendentes.
c De la Sota, por su parte, pide que en la firma del Plan
de Financiamiento Ordenado (PFO) se contemple la refinanciación de una deuda provincial de 280 millones de pesos y precisiones sobre el cuestionado Fondo de Equidad Social.




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