6 de julio 2009 - 23:46

Tambalean mayorías legislativas en el conurbano bonaerense

Enrique García
Enrique García
Buenos Aires - El corte de boleta que a nivel de diputado nacional se tradujo en una pesadilla para la fórmula de Néstor Kirchner y Daniel Scioli tuvo un efecto inverso en la elección a legisladores provinciales y concejales, aunque en este último caso fue mayor el avance de fuerzas como Nuevo Encuentro o el propio Unión-PRO.

De acuerdo con los últimos datos del recuento definitivo -difundidos antes de la postergación de ese proceso por la propagación de la gripe A-, el Frente para la Victoria (FpV) y el Acuerdo Cívico y Social desplazaron a un tercer puesto a Unión-PRO en toda la provincia en la elección legislativa bonaerense.

Así, el kirchnerismo se impuso en la Primera, la Tercera y la Octava sección electoral; el Acuerdo Cívico y Social ganó en la Cuarta, la Sexta y la Séptima; y Unión-PRO, referenciada en Francisco de Narváez, sólo en la Segunda y la Quinta. En el reparto de las bancas, el frente de Elisa Carrió se quedó con 25 (10 en el Senado y 15 en Diputados); el FpV ganó 22 (6 en el Senado y 16 en Diputados) y Unión-PRO también obtuvo 22 (7 en el Senado y 15 en Diputados).

Esta alquimia tuvo su correlato en la elección de concejales. Las listas que respondían a los intendentes -fueran del partido que fueran- ganaron en la mayoría de los 134 distritos, incluso en aquellos distritos del interior de signo peronista que sufrieron el fuerte impacto del conflicto con el campo.

En cuanto a las renovaciones de los concejos deliberantes, hay un dato para mirar con atención: en un puñado de municipios donde el oficialismo se impuso por una diferencia ajustada, la conformación de los cuerpos deliberativos quedó frente a un frágil equilibrio de poder.

Por caso, en San Isidro, la hegemonía de Gustavo Posse en la Legislatura municipal tambalea, aun cuando -dicen- la tía del intendente, Juana Posse, superó con 65.081 votos a los 48.992 obtenidos por Convocación + Unión-PRO. De acuerdo con estas cifras, ambas listas hacen ingresar a cuatro y tres concejales, respectivamente, pero discuten una quinta o cuarta. Unión-PRO apelará, entre otras cosas, a la validación de los 216 votos obtenidos por Gonzalo Beccar Varela (Propuesta Republicana), que finalmente no quedó oficializada.

Las otras cuatro bancas que inclinarán la balanza parlamentaria en favor de la oposición serán aportadas por el PJ, que logró sumar 21.443 votos, y la UCR, que obtuvo 20.614 votos.

Una situación similar asoma en Vicente López, donde la lista de Unión-PRO se impuso por más del 33% de los votos sobre los candidatos del intendente radical Enrique «Japonés» García, que logró un magro resultado -apenas el 18% de los votos- y quedó relegado a un tercer lugar. Allí, el rotundo triunfo de la oposición echó por tierra la capacidad de dominio legislativo del intendente. Como primera avanzada, los ganadores prometen trabajar por la eliminación de los superpoderes que ostenta García.

También en el paradigmático distrito de Ituzaingó, Alberto Descalzo perdería el control del Concejo Deliberante si se confirma la ventaja de los candidatos de Martín Sabbatella sobre los nombres del oficialismo local. Descalzo fue uno de los intendentes más cercanos a Néstor Kirchner al frente de la Federación de Municipios bonaerense y uno de los primeros caciques en aceptar la postulación de candidato testimonial.

Dejá tu comentario

Te puede interesar