27 de abril 2007 - 00:00

Vendaval de subas para neutralizar conflictos

Suena lógico entonces que en este escenario enrarecido los gobernadores pongan de lado las complicaciones presupuestarias -que en algunos casos incluso significan incurrir en déficit- y salgan a anunciar subas de sueldos. Así lo interpretaron los titulares de los Ejecutivos de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; Chaco, Roy Nikisch; San Juan, José Luis Gioja; Córdoba, José Manuel de la Sota; La Pampa, Carlos Verna; y Tierra del Fuego, Hugo Cóccaro. Todos ellos dispusieron durante la última semana aumentos para estatales que rondan 16%.
Es un hecho que la crisis santacruceña hizo reverdecer los reclamos en todas las provincias, bajo la consigna de que si los gremios pueden revelarse en el feudo del Presidente, con más razón pueden hacerlo en tierras menos vigiladas por la mirada K o comandadas por la oposición.
Se extienden así los modos de la protesta santacruceña: tomas de edificios públicos, cortes de ruta, escraches a funcionarios y multitudinarias marchas. Tierra del Fuego es un ejemplo del efecto Santa Cruz, con docentes que combatieron el frío y se apoderaron de la calle -con toma del Ministerio de Educación y Legislatura- para exigir aumentos a un gobierno que terminó cediendo, ya que no quiso que el problema se convierta en una bola de nieve que trunque las aspiraciones electorales de Cóccaro en los comicios del 17 de junio.
De esta manera, el preacuerdo sellado con el gremio Sutef anoche en Tierra del Fuego eleva de $ 1.787 a $ 2.080 el sueldo inicial de bolsillo para los maestros, suba que será otorgada en forma escalonada en los próximos meses.
 Decisión
La decisión de Cóccaro y sus colegas parece acertada si se toma como un logro mantener a sus provincias a salvo de conflictos en tiempos electorales y de anuncios de acuerdos salariales entre Néstor Kirchner y Hugo Moyano.
Pero no siempre alcanza con la suba. El neuquino Jorge Sobisch -opositor a Kirchner y lanzado por la Presidencia- enfrenta uno de los peores conflictos pese a haber decretado un aumento. La pelea aquí ya costó 53 días de huelga docente y se cobró la vida del maestro Carlos Fuentealba -asesinado por un escopetazo policial- en una negociación que los gremios llevan hasta las últimas consecuencias (ver aparte).
Con matices, la situación de conflicto se vive también en La Rioja, Catamarca, Tucumán y Misiones. En este último distrito, la golpeada figura del gobernador Carlos Rovira, será objeto de un escrache a manos de la CGT, CTA y legislativos. Será el martes, el Día del Trabajador, frente a la Cámara de Diputados, donde el mandatario tiene previsto inaugurar las sesiones ordinarias.
En el resto de las citadas provincias, la situación es de tensa negociación, con gremios confiados en el temor que despierta su potencial ira y en la legitimidad que les dan Kirchner-Moyano. Este estado de cosas permitió, por ejemplo, que en La Rioja el gobierno interino de Luis Beder Herrera haya aceptado entablar una mesa salarial permanente a pedido de la CGT local, de cara a nuevos aumentos.
En Catamarca se da, en tanto, una situación peculiar, ya que el gobernador Eduardo Brizuela del Moral ya fue reelecto en marzo y prometió que este martes anunciará una suba salarial. Aun así, ATE local
-enfrentada con la CGT- alzó su amenaza de realizar un nuevo paro y de cortar ruta. El pedido es por la unificación de los haberes municipales de toda la provincia, una exigencia que tiempo atrás hubiera sonado como toda una sutileza y hoy deja a la vista el alcance que han logrado los gremios.

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