12 de febrero 2026 - 14:53

Brasil acelera la transformación automotriz eléctrica y duplica su participación, mientras la Argentina avanza a otro ritmo

El 14,6% de los autos vendidos en enero en el país sudamericano fueron electrificados, casi el doble que un año antes. Con fuerte presencia de eléctricos puros y enchufables, la nación vecina lidera la transición en América Latina.

BYD pisa fuerte en el mercado brasileño 

BYD pisa fuerte en el mercado brasileño 

El mercado automotor de Brasil avanza con decisión hacia la electrificación y comienza a consolidar un cambio estructural en su parque vehicular. En enero, el 14,6% de los vehículos vendidos correspondieron a alguna variante electrificada, una cifra que refleja un crecimiento contundente frente al 7,9% registrado en el mismo mes de 2025.

Este salto evidencia una aceleración significativa en la adopción de nuevas tecnologías impulsadas por factores como la oferta creciente, la producción local y políticas de incentivo.

Los datos muestran además cómo se distribuye este nuevo ecosistema. Entre los vehículos electrificados, los eléctricos puros (BEV) y los híbridos enchufables (PHEV) concentran cada uno el 35% del total, liderando el proceso de transformación. Más atrás aparecen los híbridos convencionales (HEV) y los híbridos flex (HEV Flex), ambos con una participación del 15%. Si se agrupan las tecnologías, el dominio es aún más claro: los modelos con enchufe, que incluyen eléctricos puros e híbridos enchufables, representan el 75% del mercado electrificado, frente al 25% de los híbridos tradicionales, explica el economista Rafael Skiadaressis.

La expansión de BYD, clave en el crecimiento del parque automotor brasileño

Este avance responde en gran parte a la estrategia industrial del país, que busca posicionarse como un polo regional de producción de vehículos eléctricos. En ese contexto, la expansión de la firma china BYD marca un punto de inflexión. La compañía adquirió el histórico complejo industrial que pertenecía a Ford en el municipio de Camaçari, donde actualmente ensambla vehículos eléctricos. La llegada de la marca no solo revitalizó la actividad productiva, sino que también generó un fuerte impacto simbólico: el año pasado, las autoridades locales decidieron renombrar la tradicional Avenida Henry Ford como Avenida BYD, reflejando el cambio de era en la industria.

La instalación de nuevas plantas y el crecimiento de la oferta explican el dinamismo brasileño, que también se ve respaldado por un mercado interno de gran escala. A esto se suma el interés de los consumidores, que comienzan a adoptar estas tecnologías atraídos por menores costos operativos y mayor eficiencia energética.

BYD BRASIL
La expansión de la firma china BYD marca un punto de inflexión en Brasil.

La expansión de la firma china BYD marca un punto de inflexión en Brasil.

En contraste, la Argentina se encuentra en una fase más temprana de este proceso. Si bien el mercado local muestra señales de expansión y una mayor disponibilidad de modelos electrificados, su participación en las ventas totales todavía es reducida. Factores como el precio, la falta de infraestructura de carga y la ausencia de producción masiva local limitan la velocidad de adopción.

Sin embargo, el avance brasileño podría tener un efecto indirecto en el mercado argentino. La cercanía geográfica y la integración industrial regional facilitan el ingreso de nuevos modelos y tecnologías, lo que podría acelerar el desarrollo local en los próximos años.

El liderazgo de Brasil confirma que la electrificación ya no es una tendencia futura, sino una transformación en marcha. Mientras el país vecino redefine su matriz automotriz, la Argentina observa ese proceso como una referencia clave para su propio camino hacia una movilidad más eficiente y sustentable.

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