«No le pedí a nadie que me renovaran el contrato, que hicieran un reconocimiento a mi fracaso. Si se quiere, el hecho de que me hayan renovado el contrato como entrenador del seleccionado constituye mi mayor éxito deportivo y no quiero pecar de vanidoso, porque algunos logros he alcanzado.» Un Marcelo Bielsa distinto, más locuaz y frontal dialogó durante casi cuatro horas con la prensa y no se guardó nada. Asimismo, y aun cuando cree que la relación con el simpatizante está «desgastada», Bielsa se opuso al «tratamiento despiadado» del que fueron objeto él y sus jugadores, tras el Mundial. «Los integrantes del seleccionado tienen un espíritu amateur muy pocas veces visto. Por eso no merecen un tratamiento despiadado como algunos sectores de la prensa le han dispensado», sostuvo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario