Un club argentino enfrenta mañana un nuevo título mundial: Boca frente al Bayern (7, hora argentina). Los europeos siempre esgrimen lo mismo por si pierden: que estos enfrentamientos ecuménicos gustan a los latinoamericanos pero no a ellos que prefieren sus disputas entre europeos. Claro, si ganaran lo festejarían sobre todo frente a un fútbol sudamericano que tradicionalmente los ha vapuleado, además de lograr mejores jugadores (no por nada Maradona y Pelé son de este subcontinente y los mejores que dio la historia mundial del fútbol o, cuando menos, desde que se los puede ver por televisión). El caso de menoscabar los méritos del rival, si pierde, encierra también un poco de desprecio de países industriales por los que aún no han logrado el desarrollo.
Mientras Boca espera tranquilo el partido de mañana, a las 7 (hora de la Argentina), en el Estadio Nacional de Tokio, por la final de la Intercontinental, Bayern recién tocará hoy suelo japonés y con una nueva baja en su equipo titular.
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Mientras espera la llegada del rival, el plantel de Boca continuó la vigilia del trascendental partido con una práctica en la cual Carlos Bianchi puso el mayor énfasis en ejercicios de definición. Con el propósito de aprovechar al máximo posible el tiempo disponible, el técnico argentino decidió que sus jugadores efectuaran ayer ejercicios diferenciados de definición. Recargó la tarea en Barros Schelotto y Delgado, principalmente, y en volantes y laterales (Gaitán, Riquelme, Martínez, Pérez y Rodríguez, por citar algunos casos), mientras que en menor medida, se cansaron de patear indistintamente a los arqueros Córdoba y Abbondancieri.
¿Pistas en la formación del equipo? Parece todo definido, al margen de que Bianchi siempre esconde un as en la manga y es capaz de cambiar sobre la marcha (recordar la final del año pasado, con Matellán de lateral, Traverso de zaguero y Fagiani afuera del equipo). Pero el esquema del 4-2-2-2 suena a inamovible, independientemente de lo que oponga el adversario.
Boca formaría a Córdoba; Martínez, Schiavi, Burdisso y Rodríguez; Gaitán, Serna, Traverso y Riquelme; Barros Schelotto y Delgado.
Por su parte, Bayern Munich sigue sumando bajas y hoy arribará a Tokio con una minidelegación. El equipo está integrado por sólo 17 jugadores, entre ellos tres arqueros. A las bajas anunciadas el sábado del capitán Effenberg, que sufrió un esguince en los aductores, y del delantero Zickler, aquejado por una fuerte gripe, ayer se les sumó el carrilero Tarnat, que en el partido del fin de semana contra el Nüremberg (0-0) sufrió un desgarro muscular.
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