Martín Palermo le gana en el salto a Javier Malagueño y conecta el cabezazo que marcará el empate transitorio. Después, el centrodelantero le daría el triunfo a Boca por la misma vía.
La literatura del fútbol ha gastado gran cantidad de papel en frases que se fueron convirtiendo en axiomas, una de ellas dice «los goles que se pierden en el arco contrario se lamentan en el propio» o «los partidos no se definen por merecimientos, sino por goles y el que los hace se lleva el triunfo».
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Cualquiera de estas dos le quedan bien al partido que jugaron Boca y Huracán de Tres Arroyos, y que Boca ganó por la capacidad goleadora de Martín Palermo, ante un equipo que le creó diez situaciones claras de gol, pero convirtió tan solo una.
Boca salió muy confiado y se llevó una sorpresa de entrada cuando Gabriel González venció a Abbondanzieri por entre las piernas, después de un gran pase de Izquierdo. El gol desnudó errores en todas las líneas de Boca, que nunca pudo mantener la pelota en la mitad de la cancha, y sus defensores perdían ante la velocidad de García y González. Huracán jugó con mucha inteligencia. Dejó venir a Boca hasta la mitad de la cancha y allí le cortó todos los circuitos recuperando la pelota. Cuando la tenía, salía con velocidad de contraataque con sus delanteros y los mediocampistas externos Izquierdo y Zapata. Así creó varias situaciones de gol que desperdició en forma increíble, sobre todo un remate de Zapata por arriba del travesaño y un cabezazo de Caggiano, en el segundo tiempo, a un metro del arco vacío.
Miguel Brindisi cambió el esquema en el entretiempo y volvió a sacar a los marcadores laterales -ya lo había hecho con Gimnasia-armando una línea de tres defensores, cuatro mediocampistas y tres delanteros. Con ello consiguió presionar a Tres Arroyos y hacerlo retroceder 20 metros. De esa manera, tuvo también situaciones de gol, aunque dejó espacios en defensa propicios para el contraataque de Huracán.
Como los boxeadores noqueadores, Boca salió a cambiar golpe por golpe y allí consiguió revertir la historia desde la capacidad goleadora de Martín Palermo que con dos cabezazos le dio un triunfo que no merecía.
Boca se llevó los tres puntos, pero los aplausos fueron para Huracán de Tres Arroyos que con su inteligente planteo mereció el triunfo, pero se quedó sin nada. El fútbol es así... dice otro axioma. BOCA JRS. 2 - HURACAN (T.A.) 1
Boca: Abbondanzieri; Alvarez, C. González, Traverso, Calvo; Ormazábal, Ledesma, Guglielminpietro, Cagna; Tevez, Palermo. DT: M. Brindisi.
Huracán T.A.: Pardal; M. Dragojevich, D. Gómez, Malagueño, Di Crocce; Natalicchio, I. Dragojevich, Zapata, Izquierdo; G. González, C. García. DT: E. Anzarda.
Goles: PT 4m G. González (H); ST 18m y 28m Palermo (B). Cambios: ST Matellán por Alvarez (B); Cascini por Calvo (B) y Cángele por Ormazábal (B); 16m Caggiano por C. García (H); 25m Frangipane por G. González (H) y 38m Aguirre por Di Croce (H). Estadio: Boca. Arbitro: Rafael Furchi.
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