26 de noviembre 2006 - 00:00

Boca a un paso del tricampeonato

Neri Cardozo festeja el primer gol de la goleada de Boca. El conjunto de La Volpe necesita un triunfo para consagrarse tricampeón por primera vez en su historia.
Neri Cardozo festeja el primer gol de la goleada de Boca. El conjunto de La Volpe necesita un triunfo para consagrarse tricampeón por primera vez en su historia.
Boca Juniors aplastó a otro rival, en este caso Colón, por 4 a 1, en la Bombonera, ante los ojos de un "monumental" Diego Maradona y las hijas mellizas del presidente de los Estados Unidos, George Bush, que le dieron un marco acorde al poderío exhibido por los dirigidos por Ricardo La Volpe en este torneo Apertura.

Y hasta tal punto llega la superioridad de los 'xeneizes' que si triunfan en Córdoba, ante Belgrano, la próxima fecha, ya se coronarán campeones sin importar el resultado de su escolta Estudiantes, mientras que de ganarle en la posterior última jornada a Lanús llegará a los 50 puntos, record histórico en torneos cortos.

De esta manera, dentro de un torneo absolutamente desprolijo por donde se lo mire, el equipo de la Ribera marca demasiadas diferencias con sus rivales, que lo que más consiguen hacerle es "fuerza", algo destacado, meritorio, pero que no alcanza para voltearlo.

Eso marca también la endeblez del resto, el nivel del fútbol autóctono y que Boca, ahora con La Volpe como antes con Alfio Basile, sigue siendo el mejor equipo del país.

Y eso lo demostró nítidamente hoy, cuando después de un primer tiempo en que compartió la pelota con Colón, se lanzó "al cuello" de su rival en el segundo y le ganó con holgura, sin que le crearan los santafesinos una sola oportunidad en ese lapso.

En la primera etapa los locales se pusieron en ventaja a los 17 minutos por intermedio de Neri Cardozo, luego de una lucida acción peronal de Jesús Dátolo, que hoy reemplazó a Pablo Ledesma a última hora y se convirtió en la figura de su equipo.

Pero esta ventaja prematura pareció relajar a Boca y le permitió a Colón animarse en pos del empate, algo que logró media docena de minutos después, cuando Claudio Enría fue derribado dentro del área boquense y el colombiano Giovanni Hernández igualó de tiro penal, con un remate bien ejecutado, alto y a la izquierda de Aldo Bobadilla.

Pero esa imagen de Boca en el primer tiempo se borró completamente en el segundo, cuando fue ampliamente superior a su rival, hegemonizó el desarrollo del juego y marcó amplísimas diferencias con los rojinegros.

Colón casi no avanzó en ese segundo tiempo y el juego fuerte fue su único argumento, por momentos, para detener a Dátalo, Rodrigo Palacio y compañía (así vio la tarjeta roja Germán Rivarola).

A los cinco minutos el visitante no soportó la presión ofensiva de los locales y Guillermo Marino puso nuevamente a Boca arriba en el marcador.

Pero esta vez el equipo de La Volpe no se aletargó y de la mano de los dos ex Banfield fue por más, consiguiendo Palacio la tercera conquista a pura velocidad y potencia de piernas.

Quedaba media hora de juego y ya todo estaba decidido, por lo que muchos ojos empezaron a desviarse hacia los palcos, donde Maradona celebraba como un hincha más, luciendo una camiseta de Boca, después de haber asistido en el Museo de la Pasión Boquense a la inauguración del primer monumento a su persona levantado en el club.

En tanto en otro palco cercano las jóvenes Bárbara y Jenna Busch, también vestidas con camisetas boquenses, participaban entusiasmadas de la fiesta que depara cada domingo la Bombonera.

Y en medio de tanta alegría Boca se puso a tres puntos de un nuevo título, ese que podrá consagrarlo dentro de una semana en Córdoba, cuando visite a Belgrano.

Como para que nadie dude hasta donde es capaz de llegar y que se lo merece, más allá de las irregularidades que mancharon este Apertura.

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