Gracias a un mejor fútbol y, sobre todo, al logro de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas, Marcelo Bielsa ha conseguido mejorar la imagen de la Selección y la suya. Sin embargo, al entrenador aún se le reclama como cuestión pendiente solucionar dos problemas de forma, pero de larga data en el deporte argentino, que terminan afectando la imagen del equipo en su actitud como representante del país en el exterior. El primero de esos errores es un viejo y mal hábito de los futbolistas argentinos: el de las protestas constantes a los árbitros y, en general, la iracundia con que juegan. Eso se vio -hasta llegar a irritar- en el partido del sábado frente a Perú, sobre todo en Andrés D'Alessandro y «Kily» González, protestones por excelencia. Ya sea por brusquedad o, más criticable, por protestas fuera de lugar, la Selección perderá en el próximo partido de Eliminatorias a cuatro figuras clave, el 10 de octubre ante Uruguay en la cancha de River: el mencionado D'Alessandro, Javier Mascherano y Carlos Tevez por doble amarilla. El «Kily» González por expulsión.
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Cabe recordar sobre el «Kily» que, en un gesto impropio de un representante del país (por más que sólo lo sea a nivel deportivo), por una simple demora en el peaje ubicado a la salida del aeropuerto de Ezeiza, exclamó en público que «Argentina es una mierda».
El segundo error que deberán enmendar Bielsa o Julio Grondona apunta a una cuestión de imagen. Es común ver a representantes deportivos de otros países (Estados Unidos, por ejemplo) y hasta de la Argentina (Los Pumas) llevar su mano al corazón cuando tocan sus himnos nacionales. Según se vio repetidamente (y por última vez el sábado), en la Selección de fútbol sólo cuatro jugadores lo hacen: Javier Zanetti, el mencionado González (pese a que «Argentina es una mierda»), Fabricio Coloccini y Mauro Rosales (foto). Los otros seis que arrancaron el último partido de Perú se toman las manos por detrás, en la espalda, y el número 11, Heinze, simplemente deja sus brazos colgando.
¿Corresponderá al presidente de la AFA, Julio Grondona, educar jugadores? No es cuestión de exigir sino de sugerir. El que no lo haga quedará en mala posición. Si lo adoptan los jugadores del más popular de los deportes, lo adoptarán todos los deportistas del país cuando compiten internacionalmente y haya himnos. Sería bueno.
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