16 de abril 2024 - 15:30

El jugador uruguayo que jugó en Boca y ahora trabaja en una agencia de quinielas de La Paternal

Conocé la historia de Richard Tavares, el exfutbolista que fue íntimo amigo de Diego Armando Maradona y con un largo recorrido en el fútbol nacional y mexicano.

Richard Tavares

Richard Edunio Tavares nació un 24 de mayo de 1964 en Salto, Uruguay. Desde chico supo que quería ser jugador de fútbol y arrancó a divertirse en Montevideo Wanderers. A los 14, Richard se mudó a Entre Ríos con su familia, y luego de cumplir las pretensiones de su padre con respecto a terminar el secundario, se dedicó a su trayectoria futbolística.

Jugó en clubes del ascenso argentino y tocó el cielo con las manos al llegar a uno de los equipos más grandes del país: Boca Juniors.

Cómo fue la carrera futbolística de Richard Tavares

El exdefensor uruguayo debutó en All Boys en 1983 y jugó para Racing de Córdoba la temporada de 1984. Pese a estar haciendo lo que le gustaba, Tavares tenía el deseo de vivir en Buenos Aires. Por eso, después de una pelea con su entrenador en el equipo cordobés, logró salir a préstamo a Sportivo Italiano, dónde se destacó jugando en la máxima categoría.

Gracias a sus buenos rendimientos en el “Azzuro”, se le presentó la oportunidad de jugar en dos grandes del fútbol argentino: Independiente y Boca. Al momento de elegir, el uruguayo no dudó y eligió al “Xeneize” por ser el club de sus amores. Además, su objetivo era pegar el salto al exterior y creía que Boca era una mejor vidriera que el conjunto de Avellaneda.

Richard Tavares jugando en Boca.png

Jugar en Boca no fue fácil para Tavares. Si bien era un marcador central fuerte, seguro y con buen juego aéreo, el uruguayo no era del gusto del técnico, Roberto Saporiti, quién lo tuvo parado nueve meses sin jugar. El exjugador contó que vestir la camiseta azul y oro no es sencillo al enfrentarse a los desafíos y las presiones únicas que conlleva.

A pesar de los altibajos, hizo su debut en 1987 en un amistoso en Mar del Plata vs River y cautivó a los hinchas por ser “ponedor”, fiel al estilo característico del equipo de la Rivera. Si bien, no es fácil jugar el famoso “Superclásico”, el dato característico de Tavares es que no perdió nunca contra el eteno rival. En 1989 concluyó su ciclo en el Xeneize con un total de 84 partidos y 3 goles.

Después de su periodo en Boca, el exmarcador central tuvo un largo recorrido en el fútbol mexicano. Allí pasó diez años y jugó para equipos como Monterrey, Puebla, Tamaulipas y Veracruz.

Asimismo, en el medio de ese tiempo en el exterior, tuvo un breve regreso al país y jugó para Chaco For Ever y Quilmes. La diferencia económica entre los sueldos de Argentina y México hizo que Richard decida erradicarse un tiempo en tierras aztecas, hasta su retiro a los 36 años por una severa lesión en el tendón de Aquiles.

Por otra parte, el mundo del fútbol era una cuestión de familia para Tavares. En su estadía en México, Richard junto a su pareja tuvieron una hija y nombraron a Gabriela Villafañe como la madrina. Gabriela es la hermana de Claudia, la reconocida pareja de Diego Armando Maradona; gracias a esta conexión, Diego y Richard formaron una linda amistad durante largos años. El uruguayo contó en una entrevista a Infobae que la misma Claudia lo llamó en el momento en que a Diego le agarró un preinfarto: “Lo acompañé en uno de los peores momentos de su vida y siempre me lo agradeció”.

Tavares y Maradona en familia

Qué hace Richard Tavares tras el retiro

Ahora, a sus casi 60 años, Tavares disfruta de una vida completamente distinta y alejada del mundo del fútbol. Luego de sus años en México, Richard decidió regresar al país, donde encontró nuevas maneras de ganarse la vida en el mundo de los negocios.

Actualmente, es un vecino de La Paternal y administra una agencia de quiniela por las mañanas en el barrio porteño. Por las tardes, atiende una casa de repuestos automovilísticos ubicada en Warnes. Aunque su vida ha tomado un giro diferente desde su retiro del deporte profesional, Tavares disfruta del anonimato, la tranquilidad y la normalidad de su vida cotidiana.

Tavares en su negocio

Por eso, el exdefensor no tiene pensado volver al mundo del fútbol, ya que disfruta mucho el estilo de vida que lleva. Hace mucho tiempo se recibió de director técnico, pero fue algo que no lo apasionó y decidió alejarse del verde césped y los estadios.

Su vida tranquila y sencilla en Buenos Aires es un testimonio de su humildad y su enfoque en las cosas simples de la vida. El que supo vestir la camiseta de Boca trabaja, camina por las calles de la ciudad sin ser reconocido, se junta con amigos y disfruta de ser un ciudadano común lejos de los flashes del mundo del fútbol.

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