3 de febrero 2007 - 00:00

El Super Bowl fue para los Indianapolis Colts

Prince estuvo a cargo del habitual show de entretiempo
Prince estuvo a cargo del habitual show de entretiempo
Miami (EFE) -. Desde hace seis días la ciudad de Miami se ha convertido en el centro de atención deportivo de Estados Unidos a la espera que hoy se dispute la 41ª edición del Super Bowl, la gran final del Fútbol Americano de la Liga Nacional (NFL).

Un año más el ritual que rodea al mayor evento deportivo en Estados Unidos se repite, con una ciudad invadida por miles de visitantes que llegan no sólo para ver el partido que van a disputar los Potros de Indianápolis contra los Osos de Chicago, sino también para disfrutar al máximo de las tradicionales "súper" fiestas.

Los informes económicos que manejan los distintos departamentos del gobierno municipal de Miami muestran que durante los diez días previos a la final del Súper Bowl llegarán a la ciudad más de 130.000 turistas que dejarán unos ingresos de 350 millones de dólares.

Miami, que ya ha sido la sede de ocho partidos de Super Bowl y también tiene ganado los derechos para el del 2010, se convierte en la ciudad preferida por los directivos de la NFL, que encuentran en ella los elementos perfectos para disfrutar de la gran final del fútbol americano, especialmente el del clima y el mar.

Las medidas de seguridad serán extremas con restricciones en el espacio aéreo y miles de agentes de los distintos cuerpos de seguridad vigilan ya por tierra, mar y aire a la ciudad de Miami.

Los costes como siempre para este tipo de dispositivo de seguridad serán millonarios, pero lo más importante para los organizadores es conseguir la seguridad completa y permitir que el gran duelo deportivo entre los Potros y los Osos sea todo un éxito.

Mientras que para los Osos esta será su vuelta al Super Bowl desde 1986 cuando lo ganaron al vencer por paliza de 46-10 a los Patriotas de Nueva Inglaterra, los Potros llegan por primera vez a la gran final en los 36 años de su historia.

Sin embargo, lo hacen de la mano del mariscal de campo Peyton Manning, considerado por todos como el mejor mariscal del momento, junto con Tom Brady, de los Patriotas, a quien superó en el duelo por el título de la Conferencia Americana.

Manning, que nunca se había distinguido hasta esta temporada por ganar los partidos decisivos, ahora tendrá la gran oportunidad de conseguirlo, pero antes deberá enfrentarse y superar a la gran defensa que le van a presentar los Osos, la mejor de la NFL.

Los Potros, que durante la temporada regular no tuvieron su mejor arma en la defensa, en la fase final del campeonato sucedió todo lo contrario, que fueron la clave de sus triunfos con los que lograron estar en el Super Bowl.

El último que los va a poner a prueba va a ser el cuestionado mariscal de campo de los Osos, Rex Grossman, que a pesar de tener 17 triunfos y sólo seis derrotas como titular en la temporada regular no convence a muchos en Chicago con su juego.

"La única manera de hacerles cambiar de opinión es que el domingo nuestro equipo consiga la victoria", declaró Grossman, que espera ser el Jim McMahon de la temporada de 1986 cuando también envuelto en la crítica por sus actuaciones y excentricidades, al final silenció a todos con un título de campeón del Super Bowl.

La llegada por primera vez de dos entrenadores negros a un Super Bowl ha puesto a los amigos Tony Dungy, responsable de los Potros, y a Lovie Smith, de los Osos, en el centro de la actualidad y han querido aprovecharla para reiterar que el color de la piel no tiene nada que ver con el talento de las personas.

"Es un gran momento para mi porque hemos podido realizar que dos profesionales afroamericanos han sido capaces de llevar a sus respectivos equipos a un Super Bowl", comentó Smith.

"No se trata de un sueño que se pueda cumplir sino que ya se cumplió". También es un sueño para los hispanos tener a dos grandes profesionales como el guardia mexicano Roberto Garza, que será sin duda la gran atracción de los millones de latinos que sigan el partido por televisión.

"Me siento orgulloso de que todo México y el resto de latinos que apoyan a los Osos se fijen en mi porque estaré listo para el domingo", declaró Garza, que se formó en la Universidad de Texas A amp;M.

"Vamos a demostrar que somos un equipo con carácter que sabemos superarnos en cada momento".

También con Chicago estará el coordinador defensivo Ron Rivera, que se ha convertido en el profesional de moda dentro de la NFL y a quien los Vaqueros de Dallas podrían estar buscando como su próximo entrenador después de la renuncia de Bill Parcells.

"No me preocupa ahora ese asunto, no quiero ser una distracción para el equipo en un momento tan importante como es luchar por el título del Super Bowl", declaró Rivera, hijo de madre mexicana y padre puertorriqueño.

"Me siento bien siendo ejemplo y modelo para los jóvenes de la comunidad latina".
Tanto Rivera como Garza y el resto de los jugadores de los Osos y los Potros que van a disputar el partido son conscientes que millones de personas van a estar siguiendo sus acciones.

Se calcula que sólo en Estados Unidos la audiencia de televisión superará los 140 millones de personas, mientras que 232 países también verán el partido en directo, incluidos 20 de Latinoamérica y 28 de Asia, donde comienza a darse interés por el deporte del fútbol americano de la NFL.

El interés por los anuncios que se dan durante la trasmisión del Super Bowl ha generado que los profesionales de la publicidad y mercadotecnia centren los mejores esfuerzos en conseguir que su mensaje sea el mejor, más aceptado y más innovador.

Pero al final lo único que recordaran los aficionados será las imágenes del equipo ganador, que de acuerdo a las apuestas de Las Vegas serán los Potros y en cuanto a la venta de camisetas la ventaja es para los Osos que son los primeros con la del número 54 que lleva el defensor Brian Urlacher, que puede ser el gran protagonista de la 41ª edición de Super Bowl.

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