6 de agosto 2007 - 00:00

Empate que tiene sabor a decepción

Comenzó el torneo Apertura y el que mejor imagen dejó en la primera fecha fue Estudiantes que le ganó a Banfield con claridad y personalidad. Fueron sorpresa dos de los equipos que ascendieron Tigre y San Martín de San Juan que ganaron sus partidos como visitantes en La Plata ante Gimnasia y en La Paternal ante Argentinos Juniors, respectivamente. Se vio a un Independientegoleador, pero con problemas defensivos ganándole 5 a 3 a Lanús en el mejor partido de la fecha y decepcionaron el campeón San Lorenzo, que terminó perdiendo en el último minuto ante Newell's, y Boca de un pálido empate sin goles frente a Rosario Central. River todavía no debutó porque pidió postergación de su partido con Gimnasia de Jujuy.

Sebastián Battaglia lucha con Damián Díaz. El mediocampista de Boca tuvo un retornoaceptable, pero el partido fue malo.
Sebastián Battaglia lucha con Damián Díaz. El mediocampista de Boca tuvo un retorno aceptable, pero el partido fue malo.
No fue el debut esperado. Boca fue un equipo ordenado pero sin juego, extrañó mucho la conducción de Juan Román Riquelme y terminó empatando sin goles ante un discreto Rosario Central, que desde el primer minuto desnudó sus intenciones de llevarse un empate de la Bombonera.

En la gira por Estados Unidos, Russo había jugado con Dátolo en la posición de Riquelme, pero ayer optó por Battaglia y cambiar el esquema por un básico 4-4-2, que le dio consistencia defensiva, pero le quitó fuerza al ataque.

Palacio y Palermo quedaron muy lejos de los mediocampistas y sólo fueron habilitados por largos pelotazos, teniendo que luchar con una defensa numerosa, que nunca se desordenó.

Rosario Central, en cambio, se paró para jugar de contraataque y contó con la habilidad de Damián Díaz como lanzador y hasta llegando con sus gambetas al área rival.

Boca, entonces, apeló a la proyección ofensiva de sus laterales. Pero las subidas de Ibarra y Urribarri por reiteradas se hicieron previsibles para una defensa que nunca dio espacios para que la desborden.

Ante esto, el espectáculo fue muy pobre, con muy pocas situaciones de gol, y una imagen elocuente de lo que fue el partido lo dieron los propios simpatizantes de Boca que se fueron en gran número faltando 5 minutos cuando desde la voz del estadio le decían que al finalizar tenían que esperar 15 minutos para que se marche la parcialidad visitante. Todos estaban apurados, como queriéndose sacar el partido de encima.

En definitiva, Boca mientras no tenga a Riquelme (que si las gestiones marchan bien podrá volver en la cuarta o la quinta fecha) tendrá que buscar un mecanismo para suplirlo. La idea de ignorarlo con un planteo sin enganche no pareció feliz, porque el equipo fue muy mecánico y no tuvo el cambio de ritmo necesario para sorprender a la defensa rival.

El campeonato apertura recién comienza y el libro de pases está abierto por un par de semanas más. Pero Boca deberá pensar en cambiar si quiere tener chances de ganar el torneo, porque con tanta chatura la cosa se le va a hacer difícil.

Para Rosario Central el empate le vino muy bien, teniendo en cuenta que no pudo contar con sus refuerzos, por distintos motivos y que debido a la crisis económica del club tiene un plantel muy juvenil que necesita partidos para pulirse y ganar experiencia.

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