El sueco Sven-Goran Eriksson, destituido el jueves como técnico de la selección mexicana de fútbol, tiene motivos para irse contento: en diez meses se embolsó unos u$s 7 millones, informa el diario deportivo "Récord".
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Entre lo que le habían pagado y lo que le darán de liquidación, "Sven-Goran Eriksson se convirtió en la inversión más costosa en la historia del fútbol mexicano", escribió el diario.
El cálculo se deriva de los $ 40,5 (u$s 2,9 millones) que percibió como salario desde junio de 2008 y los $ 56,7 millones (unos u$s 4,1 millones) que deberán pagarle por 16 meses restantes de contrato.
Eriksson había dejado en claro que estaba muy a gusto en México y que no pensaba renunciar. Razones no le faltaban: la Federación Mexicana de Fútbol tendrá que abonarle $ 4,05 millones de pesos (u$s 293.000) por cada mes pendiente.
El promedio de su paso por México, con 13 partidos disputados, fueron unos u$s 583.460 por encuentro. No obstante, la selección tricolor quedó en la cuerda floja rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010, con un cuarto lugar en el hexagonal final de la Concacaf.