2 de septiembre 2002 - 00:00

España y Brasil siguen invictos y ya están en cuartos

Mantuvo el seleccionado español su invicto tras superar en el primer partido de la segunda fase a Turquía por 87-64. En esta ocasión los dirigidos por Javier Imbroda basaron su triunfo en un importante porcentaje de triples anotados: 12 de 24. Mientras que los brasileños sufrieron pero superaron a Angola por 86-83 en tiempo extra. Marcelino fue nuevamente el quien con 25 puntos lideró el ataque de los cariocas. Con estos resultados ambos conjuntos se aseguran un lugar en los cuartos de final del campeonato.

España luce el bronce europeo, Turquía la plata y, a tenor de lo visto en este Mundial, si la última cita continental no se hubiese jugado en Ankara y Estambul, a lo mejor habría que hablar de una situación a la inversa.
   
El caso es que la selección de Javier Imbroda, sin otro argumento que el trabajo y el respeto a todos sus rivales, ya cuenta con un sitio garantizado en las eliminatorias de cuartos de final, es decir, en el asalto definitivo al podio mundialista.
   
La tensión volvió a presidir el pulso entre españoles y turcos. Después de lo que pasó en el Europeo del pasado verano, donde la selección nacional cayó derrotada en un polémico partido, llovía sobre mojado. Sin embargo, los chicos de Javier Imbroda, esta vez, permanecieron al margen del jaleo.
   
En esta ocasión, la guerra, por fortuna para el cuadro hispano, no iba con él, sino con los indoeuropeos. Como siempre, el motivo de la trifulca nacía de la actuación de los árbitros, el estadounidense David Jones y el estadounidense Vaughan Mayberry.
  
La chispa saltó en el último del segundo cuarto, al borde del Descanso. Hidayet Turkoglu acababa de protestar porque no le habían señalado falta en una entrada a canasta y se ganó la técnica.

No era la primera protesta, pero los problemas no habían pasado a mayores. Si acaso podía detectarse cierto nerviosismo dentro del conjunto dirigido por Dogan Hakyemez.
   
España, mientras tanto, hacía su trabajo ajena a la película de los turcos. A base de triples y de un mayor equilibrio colectivo, la selección nacional dominaba sin problemas tras algunas pequeñas complicaciones contra una zona pensada para frenar a Pau Gasol que era una invitación para los tiradores (32-42).
   
Además, Gasol ni siquiera pisaba la pista. No tenía sentido y la sinrazón turca explotó tras un balón dividido. Ibrahim Kutluay y Felipe Reyes lucharon por la pelota y el alero del Panathinaikos recibió un golpe fortuito que le obligó a retirarse.
   
En la confusión del cambio los turcos montaron en cólera y prendieron la mecha. El secretario general de su Federación, Emir Turam, y su presidente, Turgay Demirel, abandonaron su puesto en la grada para sumarse a la tangana.
  
El árbitro australiano salió del paso con otra técnica, ésta sobre el banco de Turquía. Mayberry y su compañero tuvieron que salir escoltados por la policía, que retiró la acreditación al presidente Demirel.
   
España, mientras tanto, reponía fuerzas en el vestuario con toda tranquilidad. Tenía al rival descompuesto, el marcador a favor y la ocasión de cerrar el pase a cuartos en la mano, así que volvió a la pista pendiente, única y exclusivamente, de hacer su trabajo, y lo completó en el tercer tramo (44-63 m.30).
   
Esta vez el vetusto pabellón de Ankara quedaba muy lejos, el público carecía de la misma fuerza que en la capital turca y el equipo de Hakyemez participa como uno más, no con el cartel de anfitrión colgado del cuello.
   
Sobre la cancha, todo resuelto. España dominó el tiempo restante con la misma autoridad que hasta ahora ha demostrado en Indianápolis (56-79 M.36), donde continúa invicta, y dejó atrás un nuevo capítulo en la búsqueda de medalla al asegurarse un puesto en cuartos de final que aún dio para que Kutluay recibiese otra técnica (m.34).
     

•Brasil sufrió más de lo esperado

La selección de Brasil mantuvo su condición de invicto en el Mundial de baloncesto de Indianápolis 2002 al vencer hoy en la prórroga por 86-83 a Angola en el primer partido de la segunda ronda.
   
El triunfo de Brasil sólo se pudo materializar cuando quedaban 8,4 segundos de la prórroga y el escolta Marcelo Machado anotó un tiro de personal para sentenciar el marcador final de 86-83 y Angola en la posesión de balón falló dos intentos de triple que le hubiese permitido empatar el marcador.
   
Pero la victoria de Brasil llegó precedida de la polémica porque la personal de tres puntos con la que empataron el marcador a 74-74 cuando sólo faltaban 8,3 segundos del tiempo reglamentario fue decidida por la mesa técnica.
   
El alero Rogerio Klafke fue el que tiró los tres puntos y consiguió el empate a 74-74 para abrirle el camino de una victoria que le fue mucho más difícil de conseguir de lo que se esperaba de Brasil, que no hizo su mejor baloncesto.
   
El escolta Machado volvió a ser su líder anotador con 25 puntos (8 de 13 tiros de campo y 6 de 8 de triples), mientras que el pívot Anderson Varejao aportó 13 y nueve rebotes y Klafke encestó 10 tantos y capturó nueve balones bajo los aros.
   
Pero las estadísticas mostraron el pobre juego que desarrollaron ambos equipos con un 39,7 por ciento de acierto en los tiros de campo; 36 en los triples y 71,9 desde la línea de personal para Brasil, mientras que Angola se quedó con 36,5; 39,4 y 72,7, respectivamente.
   
Por Angola, el escolta Edmar Victoriano fue el máximo encestador con 22 puntos y 11 rebotes; el base Miguel Lutonda aportó 12 y el pívot Joaquim Gomes tuvo 11 tantos y capturó 12 rebotes bajo los aros.
   
La primera parte fue una acumulación de errores en el ataque para quedarse ambos equipos por debajo del 40 por ciento de acierto en los tiros de campo, siendo Angola el menos malo con un 35,1 mientras que Brasil logró 34,5.
   
Luego llegaría la lección de lucha y buena defensa que le dio Angola a Brasil, que con 7:24 para jugarse del cuarto periodo logró la mayor ventaja del partido con parcial de 66-55.
  
Brasil no acertaba ni en defensa ni en ataque, su mejor arma de los triples, pero consiguió reducir la desventaja para empatar el marcador a 71-71 cuando sólo faltaba un minuto del tiempo reglamentario.
   
Angola con el alero Carlos Almeida, que anotó tres de cuatro tiros de personal, en 40 segundos, se puso con la ventaja de 74-71 y cuando parecía que iba a dar la gran sorpresa del torneo, el alero Klafke con 8,3 segundos para finalizar el tiempo reglamentario forzó la personal que forma parte ya de la gran polémica del Mundial y le dio a Brasil un empate salvador.
   
Brasil, como sucedió con Turquía y con Puerto Rico, iba luego a conseguir una victoria más que cuestionada en cuanto al juego que desarrollo en el campo, mientras que Angola fue en realidad el equipo que se llevo el triunfo moral.
   
"No hicimos buen baloncesto, pero al final si luchamos para conseguir la victoria que necesitábamos", declaró Helio Rubens Garcia, entrenador de Brasil.

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