25 de septiembre 2010 - 11:15

Estudiantes ganó y dejó a Boca lejos de la cima

Estudiantes derrotó como local por 1 a 0 a Boca, con un golpe madrugador al minuto de juego, para mantenerse a un punto del hasta ahora líder Vélez, en un partido disputado en el estadio de Quilmes, por la octava fecha del Torneo Apertura.

Marcos Rojo, con un zurdazo al ángulo, marcó el único tanto para la victoria del equipo platense que quedó con 16 unidades. Boca por su parte detuvo su marcha luego de dos triunfos consecutivos, sumó su cuarta derrota en el certamen y quedó prácticamente fuera de la lucha.

Estudiantes golpeó duro de entrada y desacomodó a Boca que no logró hacer pie en el campo de juego; se repitió en pelotazos aislados y no le alcanzó con el voluntarismo de algunas piezas.

El equipo conducido por Alejandro Sabella, con calma -y algunas imprecisiones- planteó la pelea en la mitad de cancha y controló con paciencia los tiempos del encuentro y se llevó los tres puntos con Rodrigo Braña como abanderado y máxima figura.

En la primera parte, al minuto de juego Estudiantes enhebró una buena combinación entre Juan Sebastián Verón y Enzo Pérez que habilitó a Rojo libre por la izquierda y con un espectacular zurdazo cruzó la pelota al ángulo izquierda del arco de Christian Lucchetti.

La ventaja al minuto fue la mayor emoción del primer tiempo; Boca nunca hizo pie, Martín Palermo y Lucas Viatri estaban muy lejos y nunca les llegó una pelota limpia.

El local dominó los tiempos con la solvencia de Braña, la frialdad de Verón y la dinámica de Pérez; controló la pelota pero sin profundidad aunque la calma que le dio el gol de ventaja le permitió congelar el partido.

En el complemento, Claudio Borghi le dio unos minutos de gracia a los mismos titulares pero al ver que la situación no cambiaba, decidió realizar algunas modificaciones. Con los ingresos de Marcelo Cañete, Orlando Gaona Lugo y Pablo Mouche, el técnico campeón el torneo pasado con Argentinos Juniors apostó fuerte pero el equipo se desvanecía con el correr de los minutos.

El desenlace del cotejo marcó las diferencias entre ambos; por un lado Estudiantes con pragmatismo e inteligencia tocando la pelota aunque sin peligro.

Por el otro, Boca desesperado pero sin reacción, vacío; en los últimos minutos con el agua al cuello comenzó un festival de centros sin precisión que pudo tener un premio excesivo cuando Palermo pifió increíblemente un cabezazo en el punto de penal con el arco a su merced.

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