Ferraro, y una radiografía a Las Panteras: la lucha del plantel, el presente del equipo y Tokio 2020

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El entrenador del seleccionado femenino de vóley habló con Ámbito sobre su primer año dirigiendo mujeres y contó cómo fue la clasificación olímpica en Colombia.

Hernán Ferraro transpira vóley, deporte que practica desde los ocho años, y no bien terminado el entrenamiento con el equipo masculino del Club Ciudad de Buenos Aires, cruza de vereda y se va al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, más conocido como Cenard, a ver la selección femenina juvenil entrenarse y a recibir a Ámbito para charlar sobre su primer año al mando del seleccionado femenino mayor.

Lejos de allí, en el epicentro de la Ciudad, miles de mujeres pararon y marcharon hacia el Congreso para pedir leyes que le den igualdad y derechos que les corresponden y son negados, algo que no le es ajeno, ya que “las chicas”, como suele referirse Ferraro sobre sus jugadoras, están en una lucha similar con la Federación de Voleibol Argentino, a la que le reclaman la profesionalización de la Liga e igualdad de condiciones con los varones.

En ese aspecto, el hombre que condujo a Las Panteras a su segundo Juego Olímpico, cree que la unión del plantel argentino hace la fuerza: “Cuando luchan juntas, la voz se hace más fuerte”, asegura.

A fines de julio, Ferraro estará viajando a Tokio para vivir sus terceros Juegos Olímpicos tras los que disputó en Atenas 2004, como jugador, y en Río 2016, como asistente del entrenador Julio Velasco. La emoción lo invade cuando habla de aquellas experiencias e imagina la que vendrá. Pero el camino no fue fácil y las fibras se encienden cuando recuerda el Preolímpico de Colombia y habla de cómo lo afrontaron “las chicas”.

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Hernán Ferraro, entrenador de la selección femenina de voley, habló con Ámbito sobre lo que fue la clasificación a Tokio 2020.

Hernán Ferraro, entrenador de la selección femenina de voley, habló con Ámbito sobre lo que fue la clasificación a Tokio 2020.

Abocado a cerrar la serie de cuartos de final que comenzó ganando en la Liga ACLAV de vóley con el Club Ciudad ante Ateneo Mariano Moreno de Catamarca, Ferraro no puede dejar de tener su mente dividida en dos, pero se lo ve feliz y sereno.

P: ¿A casi un año de su asunción, cómo fue la experiencia de conducir una selección y a mujeres por primera vez?

H.F.: La Selección era un desafío importante porque la elección, más allá de que los técnicos no lo manifestaban mucho, no caía muy bien en el ambiente que viniera un entrenador del masculino. Era desafiante para todos los que habían dirigido mujeres toda la vida. Había que entrar tranquilo, consensuar con todos los clubes. Me parece que se hizo un buen trabajo. Nosotros nos adaptamos rápido y creo que ellas también. Mantuvimos la estructura de trabajo que veníamos haciendo y hemos tenido logros importantes.

Las mujeres tienen una gran predisposición para el entrenamiento, son más dóciles a la hora de aceptar desafíos y de no rendirse

P: ¿Se asemejó a lo que imaginaba en la previa?

H.F.: Yo a las chicas las conocía porque las había visto jugar como hincha. Las mujeres tienen una gran predisposición para el entrenamiento, son más dóciles a la hora de aceptar desafíos y de no rendirse. Y eso es muy bueno porque cuanto más cosas les proponíamos ellas intentaban cada vez más. Fue todo muy satisfactorio. A un entrenador ganar siempre lo ayuda a que el trabajo se afiance y se crea un poco más en el proyecto. La diferencia entre ganar y perder en eso es muy grande.

P: Mientras compiten, las chicas están afrontando una dura lucha interna por la profesionalización del vóley femenino, ¿cómo repercute eso en la preparación y el juego?

H.F.: Cuando luchan juntas la voz se hace más fuerte y aspiramos a que todas estén cada vez mejor en su profesión. En el caso del vóley, el tema es especial porque hay distintas miradas. Se mira como que el masculino tiene muchísimos privilegios y los que hacemos masculino sabemos que tampoco es tan así. Es una buena Liga que lleva muchos años, con una gran profesionalización de parte de los entrenadores, entonces creció. Creo que la femenina va por ese camino y crecerá a medida que pase el tiempo y se den los resultados. Los reclamos de las jugadoras a la Feva (Federación del Voleibol Argentino) quedaron al margen del juego y lograron siempre una mejora. El vóley fue de menor a mayor en todo momento, nunca de mayor a menor.

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Hernán Ferraro celebra la mejoría constante del voley argentino.

Hernán Ferraro celebra la mejoría constante del voley argentino.

P: ¿Qué valor le da al bronce panamericano y qué aportó para la posterior clasificación olímpica en Colombia?

H.F.: El bronce panamericano es un gran logro porque Argentina nunca había podido subirse al podio. Yo siempre voy a ser muy cauto: se consiguió porque hay países como Estados Unidos y Brasil que no van con los mejores equipos a jugar. Tenemos que seguir por el camino del trabajo. En la Copa del Mundo de Japón hemos conseguido grandes cosas. Fueron 11 partidos contra grandes rivales y si bien se ganaron los dos posibles (NdR: Kenia y Camerún), jugamos muy bien contra las grandes potencias y eso hizo que el equipo tomara confianza. Estamos cada vez más cerca, pero todavía estamos lejos.

P: ¿Cómo fue la preparación para el Preolímpico? ¿Hubo ajustes especiales por la altura?

H.F.: No tomamos recaudos especiales. Las chicas se habían ido a jugar antes y supieron que en lo físico no se sentía, pero sí en el vuelo de la pelota. Por eso (Yamila) Nizetich tuvo muchos problemas con el saque en salto, porque la pelota tardaba más en bajar. Pero se esforzó, se adaptó, cambió la manera de sacar y se solucionó. Hubo que bajar más la mira porque la pelota volaba demasiado. No hay que crear fantasmas con el tema de la altura. Hay que ir, entrenar y superar las adversidades y en eso los argentinos estamos acostumbrados y lo hacemos bastante bien.

P: ¿Cómo manejaron la presión que imponía el público local en las más jóvenes? El estadio parecía un hervidero

H.F.: Era un hervidero, pero las más jóvenes tienen mucha experiencia pese a su edad. Tanto (Victoria, 18 años) Mayer como (Bianca, 18 años) Farriol han tenido mucha competencia de selecciones de base, han tenido un Mundial en Argentina con mucha gente. La verdad no les afectó en gran medida. Siempre se está nervioso, pero ambas tienen una personalidad importante para afrontar el deporte de alto rendimiento y por eso fueron elegidas, no estuvieron porque eran chicas y yo quería formar un equipo de jóvenes, son las mejores en su rol.

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Hernán Ferraro contó su experiencia en la altura durante el preolímpico de Colombia.

Hernán Ferraro contó su experiencia en la altura durante el preolímpico de Colombia. "No hay que crear fantasmas con ese tema", avisó. Foto: Mariano Fuchila.

P: ¿Cómo se maneja la frustración y el éxito?

H.F.: Es lo más difícil. Sobre todo porque esta selección históricamente está más acostumbrada a perder que a ganar. Acostumbrarse a la derrota es horrible y a la victoria es divino, pero uno siempre tiene que trabajar para no caer, porque hay otros equipos que también quieren superarse día a día. Esa frase de “nosotros merecemos ganar”, no, el otro equipo entrena igual o más que vos y merece ganar de la misma manera. Lo va a lograr quien juegue mejor ese partido.

P: Con la clasificación olímpica consumada ¿cuál fue el mensaje al plantel?

H.F.: Es un desafío aún mayor para ellas, porque hay que elegir de nuevo a doce jugadoras. Hay cuatro meses para tener un equipo, con giras previas, con un campeonato solo (clasificatorio a la National League 2021) donde todas las que entrenan y van a jugar saben que se las va a estar observando para ser las 12 que van a un Juego Olímpico.

P: ¿Qué opina de los rivales en Tokio?

H.F.: Nos tocaron cinco selecciones que están entre las mejores del mundo (NdR: Turquía, Estados Unidos, Rusia, Italia y China). Porque a veces te puede tocar el africano y tener una chance, o incluso Japón y hacerle un buen partido, pero la verdad es que son cinco selecciones de un nivel máximo total pero a su vez es un gran desafío ir a jugar y daremos el máximo en cada partido.

Las mujeres tienen una gran predisposición para el entrenamiento, son más dóciles a la hora de aceptar desafíos y de no rendirse. Foto: Mariano Fúchila

P: ¿Se puede trabajar a largo plazo en este vóley?

H.F.: Yo trato de hacerlo. En la selección el día a día es muy variado porque el año a año de las jugadoras es variable: ellas van cambiando de equipos, eligen clubes en el exterior, algunas se quedan en la Argentina, donde todavía la Liga es corta y trae complicaciones. Quizás una chica que esté un año muy bien al próximo cambia de equipo y país y tarda en adaptarse, entonces uno tiene que cambiar los planes. Los proyectos en el vóley argentino existieron, existen y son potables porque trabajamos bajo una realidad. Tratamos de año tras año estar mejor.

P: ¿Cómo ve el panorma mundial en el vóley?

H.F.: Las selecciones crecen con sus camadas al igual que todos los deportes. Entonces hay selecciones que están muy bien algunos años y otro bajan un poco, tampoco es que el liderazgo grande cambie. Brasil e Italia van a estar siempre arriba, China, en mujeres y no en varones y después siempre aparece algún europeo que sorprende en el ciclo olímpico (4 años).

P: ¿Qué le falta a Argentina para llegar a la elite?

H.F.: Estamos complicados para llegar en unos años al grupo de elite. Argentina y Brasil tienen una cosa a diferencia de Europa, que son los clubes. Hay una cantidad enorme de chicas que se desarrollan en los clubes que allá no tienen. A su vez, nosotros tenemos un déficit físico que las selecciones europeas no tienen. Nos tenemos que comparar con las asiáticas y no con las europeas y convencernos que nuestro vóley va más por ese camino. Las asiáticas han crecido mucho porque tienen chicas de talla alta. Hay que tener un mix que nosotros aún no tenemos. Ojalá aparezcan chicas de una talla importante y las disputemos con el básquet. Sino estar en el primer nivel internacional nos va a costar. No es una meta fácil de conseguir.

La experiencia Velasco, el coronavirus y el recuerdo de los Juegos Olímpicos

P: Usted vivió los Juegos de ambos lados ¿cómo describe la experiencia olímpica?

H.F.: El Juego Olímpico es una emoción. Cuando uno entra a la Villa Olímpica, cuando va a la fiesta inaugural tiene una emoción increíble. Además, el vóley es un deporte que tiene mucha repercusión en la Argentina y uno lo vive de otra manera. El espíritu de competencia resalta. Lo que se vive en la Villa y los comedores con tus mismos competidores es algo inigualable. Es difícil describirlo, hay que estar ahí y sentirlo.

P: Convivió con Velasco durante cuatro años ¿cómo vivió su salida? Dio la impresión que se lo aprovechó poco tiempo

H.F.: No puedo ser objetivo con Julio. Los que tuvimos la suerte de estar con él hicimos un master de cuatro años. Nosotros tenemos grandes entrenadores y ahora la continuidad de Méndez va a hacer que el equipo esté apuntando bien alto en los Juegos. Hay que disfrutar a todos los técnicos que tenemos, el ciclo Velasco pasó y hay que tratar de seguir aprovechándolo, al igual que todos los técnicos que también hay en el país. No puedo hablar mucho porque no quiero herir las susceptibilidades de los demás técnicos que hay, pero para mí es el mejor entrenador argentino de la historia.

P: ¿Hubo mensaje oficial a la federación sobre la postergación de los Juegos debido al coronavirus?

H.F.: No hubo mensaje oficial a la federación sobre la postergación de los juegos. Nosotros tenemos una gira previa por Japón y está todo encaminado, todavía no recibimos ninguna confirmación.

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