22 de agosto 2008 - 00:00

Jornada sin más alegrías

La Medalla de Bronce conseguida por Carlos Espínola y Santiago Lange fue la única alegría de una jornada donde se esperaban noticias del BMX del ciclismo, pero la lluvia impidió que se realizara la competencia. Al resto de los deportistas argentinos les fue decididamente mal.

«Camau» y Lange totalizaron 56 puntos y quedaron a 12 de los ganadores del oro, los españoles Fernando Echavarri y Anton Paz. El correntino Espínola sumó su cuarta medalla olímpica consecutiva, luego de las dos de plata conseguidas en Atlanta 96 y Sydney 2000 y la de bronce de Atenas 2004, ya en compañía de Lange.

Hasta ahí llegaron las alegrías para el deporte argentino, porque después no se obtuvieron resultados favorables, comenzando por el primero que compitió, que fue Damián Blaum, quien finalizó en la 21ª posición en el maratón de aguas abiertas de natación, a 3 minutos y 57 segundos del ganador de la competencia, el holandés Maarten van der Weijden.

El argentino recorrió los diez kilómetros del maratón acuático de aguas abiertas empleando un tiempo de 1:55:48.6, quedando muy lejos de los que se subieron al podio.

Luego llegó el turno del atletismo, de la mano de Pablo Pietrobelli, quien cerró su participación en lanzamiento de jabalina en el puesto 16 del Grupo B y quedó eliminado de los Juegos Olímpicos.

«Para mí participar en un Juego Olímpico ya es un motivo para festejar», dijo Pietrobelli, marcando a las claras cuál es la realidad argentina en el atletismo.

Por su parte, había muchas expectativas puestas en el rionegrino Miguel Correa, pero el palista se despidió de los Juegos al terminar séptimo en la segunda serie de las semifinales de los K1 500 metros de canotaje.

Correa, quien necesitaba finalizar entre los tres primeros para acceder a la final, completó la prueba con un tiempo de 1m46s422, y el miércoles también había quedado fuera de la competencia de mil metros.

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