21 de septiembre 2001 - 00:00

La cordura llegó también a FIFA

La FIFA dio a conocer el reglamento de pases de jugadores y el punto más importante es que prohíbe la transferencia internacional de menores de 18 años. Se entiende que con ello quiere terminar con la nueva modalidad de «esclavitud» del siglo XXI.

Si en la Argentina un padre que tiene potestad de un menor que le pega bien a la pelota y cree poseer un nuevo Maradona que va a salvar económicamente a toda la familia, en Burkina Faso, Camerún o Indonesia esto tendrá que multiplicarse por mil, porque las condiciones de vida son verdaderamente miserables. Por eso los padres terminan siendo cómplices de seudo-empresarios sin escrúpulos que le ofrecen un dinero en efectivo y un porvenir mejor en Europa a toda la familia.

Algunos -los menos-triunfan y eso se cumple, pero la mayoría queda varado en un país del que no conocen ni el idioma ni sus costumbres y terminan siendo mendigos, en peores condiciones de las que vivían antes de buscar el paraíso.

Con este reglamento se termina el abuso, ya que sólo permite transferir a aquellos menores cuyos padres se tengan que radicar en ese país con un trabajo que no tenga que ver con el fútbol. Por ejemplo, cuando Gustavo Mascardi intentó sacar a Luciano Galletti de Estudiantes para llevarlo al italianísimo Parma, adujo que su padre Rubén tenía un ofrecimiento de trabajo en esa ciudad, para dirigir las divisiones inferiores del club donde iba a jugar su hijo. Si bien después Estudiantes demostró que el jugador era profesional y lo pudo recuperar, eso no podría hoy esgrimirse como una razón.

En otros puntos el reglamento indica que hay dos clases de jugadores: «Aficionados» y «No aficionados», aduciendo que se considera aficionados a aquellos que no han recibido más dinero que los gastos efectivos ocasionados por su labor de futbolistas, poniendo a cuenta del club los gastos de viajes, equipamiento y preparación.

Son «No aficionados» o profesionales los que viven del fútbol o cobran por ello y éstos deben firmar un contrato no inferior a un año, ni superior a cinco.

Esta es una novedad en nuestro medio, porque después de ese contrato quedan libres y pueden negociar su pase con quien se le plazca, siempre y cuando tengan más de 23 años, porque en caso contrario deben indemnizar al club por «derechos de formación».

Con relación a la obligación de ceder a los jugadores extranjeros a su selección se fijó un límite de 5 partidos por año, que son ampliados en caso de eliminatorias y Campeonatos Mundiales, Juegos Olímpicos y Copas Continentales (ejemplo Copa América), con lo que también se terminó con el abuso porque antes eran 7 amistosos más estos torneos.

Además, se hizo el calendario único internacional, por lo que si alguna selección quiere jugar un amistoso en otra fecha no habrá obligación de ceder a ningún jugador. Los plazos establecidos son 48 horas antes para un partido amistoso, cuatro días (5 cuando el jugador juega en otro continente) para eliminatorias y 14 días antes para un Campeonato Mundial.

La FIFA hizo un reglamento extenso de 46 artículos tratando de cubrir todos los aspectos legales, pero por primera vez se fijó en los aspectos humanos y la protección de los menores antes que de los negocios.

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