16 de abril 2014 - 23:33

Real Madrid le dio un golpe de nocaut a Barcelona y a Martino

Di María festeja luego del partido. Convirtió el primer tanto en la victoria de Real Madrid sobre Barcelona.
Di María festeja luego del partido. Convirtió el primer tanto en la victoria de Real Madrid sobre Barcelona.
Ángel Di María convirtió uno de los goles con los que Real Madrid se adjudicó la final de la Copa del Rey, al derrotar por 2-1 a Barcelona que dirige Gerardo Martino y donde Lionel Messi y Javier Mascherano fueron titulares.

El exvolante externo de Rosario Central abrió la cuenta a los 10 minuto del primer tiempo, con un remate colocado que escapó al control del arquero José Manuel Pinto y supuso la apertura del tanteador en el estadio Mestalla, de Valencia.

Barcelona empató el duelo en el segundo tiempo con un gol de cabeza del joven Marc Bartra (St. 23m.). Pero a cinco minutos del final, el galés Gareth Bale sentenció el partido con un tanto de caño a Pinto.

Real Madrid consiguió claramente su primer título de la temporada y del ciclo del italiano Carlo Ancelotti. Además de su 19na. Copa en la historia.

De este modo, el conjunto de la capital llega con el ánimo en alza de cara a los duelos de semifinales de la Champions League ante Bayern Munich y todavía con ilusiones de alcanzar a Atlético de Madrid en la Liga local.

Para Barcelona la derrota supone una profundización de la crisis deportiva en la que se encuentra inmerso y que puede derivar en la salida apresurada del rosarino Martino.

Al margen de las consecuencias, que se verán en los próximos días, el duelo tuvo todos los ingredientes que se le atribuyen a un superclásico.

Fue electrizante desde el primer minuto y estuvo cargado de emoción gracias al espectáculo futbolístico y al aliento de dos hinchadas que representan la máxima rivalidad deportiva y política.

De un lado, los catalanes calentaban el ambiente al grito "inde-inde-independencia" y, del otro, los madridistas coreando "que viva España".

El telón de fondo se levantó tras el despliegue de dos grandes banderas, una con el lema "Un crit Valent (un grito valiente), Barça, Barça", y la otra "Hasta el final, vamos Real", continuado del himno español, silbado por la tribuna "culé", coincidiendo con un momento de máxima tensión por las aspiraciones de soberanía de Cataluña.

Cuando la pelota comenzó a correr, Barcelona tomó el control, pero Real Madrid, con su estilo vertical llegó con más peligro.

Bale dio el primer aviso con un disparo cruzado que se afuera, cerca del palo izquierdo de Pinto.

Casi inmediatamente el galés volvió a rematar, esta vez perdonó por el centro, delante del arquero. Era el preámbulo de lo que estaba por venir, ya que a los 10 minutos, Isco le quitó la pelota a Álves e inició un contraataque, con toque a Bale y pase en profundidad para Di María, quien se la jugó y se fue de Jordi Alba y con un disparo cruzado, la colocó en el ángulo izquierdo del arco azulgrana. Pinto la rozó, aunque no pudo evitar el gol.

A pesar de la herida, el conjunto dirigido por Martino de a poco se acomodó. Cesc Fábregas combinó con Neymar, pero el brasileño no llegó (22m.), luego apareció Messi, por primera vez en el partido, al recibir un pase de Alba en el área, pero no logró controlar bien y se le fue larga. Barcelona intentaba llegar por las puntas, Alba mandó centro a Neymar, pero el crack brasileño, otra vez, no llegó.

Faltaba claridad y Xavi la aportó, pero aún así no llegaba el gol. Con Real Madrid metido más atrás, el Barça se pudo mover con mayor libertad, lo que dio un aire de cambio al partido. Sin embargo, en cada pérdida de balón azulgrana, el conjunto de Madrid, con Modric y Di María exultantes, hacía saltar las alarmas.

Cada uno con su estilo de juego, con el detalle de que Barcelona terminaba sus jugadas mayormente con centros al área, algo que no le convenía en absoluto, ante la solidez mostrada por la defensa blanca.

Incluso Barcelona pudo pagar más caro los errores en el primer tiempo, ya que Mascherano quitó una pelota en el punto del penal (36m.), cuando el segundo gol del conjunto blanco parecía inevitable.

Iniesta dio una lección y mostró carácter, luchando cada pelota, hasta que el balón pasó por Neymar y cayó a los pies de Messi, que disparó a colocar al palo derecho de Iker Casillas y envió la pelota afuera.

En el segundo tiempo, el partido volvió a cambiar, y los jugadores de Ancelotti recuperaron otra vez el juego. El "Tata" sustituyó a Alba, con una lesión muscular, por Adriano, pero mantuvo la confianza en el resto del equipo.

Real Madrid apretó y Bale rápidamente mostró las garras, pero el balón se fue afuera por poco (3m). Un minuto después, Messi tuvo un tiro libre a su favor, pero la envió muy arriba, lejos de los palos.

En medio del aluvión "merengue", Martino cambió a Fábregas por Pedro. Pero fue el juvenil Bartra, quien sorprendió en el ataque, con un disparo, despejado por Casillas.

Justo a continuación, la hinchada catalana se llevó un susto cuando Pinto tocó una pelota que terminó en gol de Real Madrid, anulado por falta.

Barcelona generó un corner a favor, y Bartra, otra vez, se metió, con personalidad, y de cabeza envío la pelota al ángulo, imparable para el experimentado Casillas.

El conjunto que dirige Martino empataba el duelo, pero Modric estaba dispuesto a llegar más lejos, y se atrevió con un disparo que pegó en el palo (36m.). Nuevamente Barcelona se salvó.

No obstante, el respiro duro poco, ya que tras un remate de Adriano, Real Madrid volvió a la carga, por medio de Bale, quien en una gran jugada personal por la derecha se escapó, eludió a Bartra y terminó haciéndole un gol de caño a Pinto.

Real Madrid pudo ampliar el marcador con un disparo de Karim Benzema, pero el Barça también pudo empatar en el último minuto, cuando Neymar recibió solo en el área y envió la pelota al poste.

El equipo que dirige Carlo Ancelotti se llevó un merecido triunfo ante el glorioso Barcelona, que pudo ser más de lo que fue, aunque chocó con una desdibujada realidad.

Dejá tu comentario

Te puede interesar