12 de marzo 2007 - 00:00

River, con el último esfuerzo

La alegría de Fernando Belluschi después de conseguir el gol del triunfo. River ganó en tiempo adicional ante Arsenal.
La alegría de Fernando Belluschi después de conseguir el gol del triunfo. River ganó en tiempo adicional ante Arsenal.
River ganó por tozudo. Por no darse por vencido y seguir atacando hasta la última pelota ante un Arsenal que por el contrario se conformó con el empate y se defendió tan atrás que cometió un error defensivo y se quedó con las manos vacías.

Comenzó mejor River atacando preferentemente por derecha con la dupla Belluschi-Ferrari aprovechando las espaldas de Llama y la flojedad en la marca de Yaccuzzi.

Justamente un error del lateral Yaccuzzi en la salida le dio la posibilidad a Paulo Ferrari de abrir el marcador. Ahí el que se conformó fue River, que empezó a moverse con más lentitud tratando de frenar el ritmo del partido y empezando a compartir la pelota.

Fueron los peores minutos del partido (los últimos 25 del primer tiempo) porque la pelota quedó como estancada en la mitad de la cancha, donde abundaron los pases a los rivales y el forcejeo ante la pasividad del árbitro Pablo Lunati.

En la segunda etapa Gustavo Alfaro hizo tres cambios en uno y el equipo mejoró en todas sus líneas. Ingresó el chileno Luis Pedro Figueroa por Yaccuzzi, pasando Sekagya a la posición de lateral izquierdo y bajando Garnier como lateral derecho. De esta manera Alfaro cerró el sector más desprotegido de su defensa, ganó en proyección por el otro lateral y tuvo en Figueroa a un socio para la creación de juego.

River perdió la pelota en la mitad de la cancha y se retrasó y a los 10 minutos Llama consiguió el empate después de una gran jugada individual y tuvo un par de situaciones para pasar a ganar, pero con el correr de los minutos fueron retrasando sus líneas y con los ingresos de Raymonda y Mouche, quedó como único delantero Valdemarín.

River retomó el dominio con más desorden que fútbol y dependiendo demasiado de Belluschi. Ruben y Farías eran bien tomados por los defensores de Arsenal y Mario Cuenca parecía un bastión inexpugnable en su arco. Salió Ruben lesionado y Passarella hizo entrara Galván, pasando a Belluschi de delantero por izquierda para aprovechar la flojedad en la marca de Garnier y puso a Ríos por Zapata para tener más presencia en el área.

Dos veces lo tuvo Belluschi y las dos veces se lució Cuenca con atajadas brillantes, pero a los 2 minutos de tiempo adicional se equivocó Casteglione cuando sus compañeros se adelantaron buscando dejar adelantado a Belluschi, quien recibió un gran pase de Ferrari y definió por bajo cuando Cuenca saltaba esperando que se la tirara por arriba.

River terminó llevándose todo por ambicioso, mientras que Arsenal se quedó sin nada por avaro. A veces pasa.

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