River se sacó todos sus complejos y consiguió ganar de local marcando cinco goles. Rosario Central intentó jugarle de «igual a igual» y en ese pecado debió cumplir su penitencia, porque aguantó sólo un tiempo y terminó refugiándose en su defensa, muy a pesar de sus objetivos iniciales.
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Andrés D'Alessandro fue la carta del triunfo, porque con su habilidad abrió espacios en una defensa que daba la impresión de tener cierta seguridad y con su primer gol (el del empate) quebró psicológicamente a un Central que, para ese entonces, soñaba con una victoria memorable en el estadio Monumental.
El partido tuvo una primera parte pareja (aunque River tuvo en los primeros quince minutos tres situaciones propicias para abrir el tanteador. No obstante fue Central quien se fue al vestuario ganando a expensas de un mal despeje de Ariel Garcé ante un centro de Emiliano Papa, que terminó en gol en contra.
Rosario Central intentó «administrar» la ventaja y comenzó a manejar el balón con la habilidad de Arriola y las proyecciones por el sector izquierdo de Rivarola y Papa. No fue gran cosa, pero River se desordenó, en su afán de buscar el empate.
Regaló espacios en su defensa, aunque fue el que tuvo las mejores situaciones de gol. Más allá que Luciano Figueroa se perdió un gol de esos «imperdibles», cuando Comizzo había quedado en el camino.
El gol del empate de D'Alessandro cambió el destino del partido. River empezó a atacar con confianza y mostró toda la contundencia de la que son capaces cuando sus mediocampistas y delanteros comienzan a hablar el mismo idioma ofensivo. Algo que culmina en la contundencia con la que este mismo River empezó el torneo y que le era esquiva en los últimos partidos en su propio estadio, donde no lograba marcar ningún gol.
En esta oportunidad el que se desordenó fue Rosario Central, porque contrariamente a lo que pregona Menotti, perdió su línea futbolística, antes de estar con el marcador en contra y la circunstancia fue fatal, porque River con la precisión de un D'Alessandro inspirado fue pegando golpe tras golpe hasta llegar al 5 a 2 final.
Lo cierto fue que River demostró que puede seguir soñando con el campeonato (está a sólo 2 puntos de Independiente) y que los complejos se sacan con coraje y a fuerza de goles. River 5- 2 R. Central River: Comizzo; Garcé, Ayala, Demichelis y Rojas; L. González, Astrada, Zapata y D'Alessandro; Domínguez y Fuertes. DT: Pellegrini. R. Central: Castellano; Ferrari, Talamonti, D. Díaz y Rivarola; M. Quinteros, D. Quinteros, Papa, P. Sánchez y Arriola; Figueroa. DT: Menotti. Goles: PT 19m Garcé en contra (RC); ST 5m D'Alessandro (RI); 14m Domínguez (RI); 17m Demichelis (RI); 24m D'Alessandro (RI) de penal; 32m Barros Schelotto (RC); 45m Cavenaghi (RI). Cambios: ST 15m Delgado por Arriola (RC) y Barros Schelotto por Rivarola (RC); 21m M. González por D. Díaz (RC); 28m Cavenaghi por Fuertes (RI); 32m Cuevas por Domínguez (RI) y 39m Barrado por D'Alessandro (RI). Estadio: River. Arbitro: Giménez. Recaudación: $ 132.836.
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