22 de junio 2012 - 00:10

Una broma que desató la polémica

Poco más de un minuto de partido había transcurrido entre Newell's y Lanús, en Rosario, cuando un grupo de no más de diez personas entraron al campo de juego disfrazados de fantasmas.

Los hinchas, a los que se les vio indumentaria del conjunto local, ingresaron al césped del estadio "Marcelo Bielsa" con atuendos blancos, haciendo alusión al "Fantasma de la B". La intención fue cargar al clásico rival, Rosario Central, que viene de desperdiciar una gran chance de lograr el ascenso y que éste sábado jugará su última oportunidad.

Folclore para algunos, polémica y peligro para otros, la inventiva de quienes van a ver nuestro fútbol no se acaba. El límite con los encapuchados que amedrentaron a jugadores de River en Córdoba, hace un año, es muy fino, y otra vez hinchas entraron en un campo de juego.

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