Vélez sufrió una derrota de esas que duelen y complican. Se sufren porque generalmente tienen un aditamento psicológico y lo desubican en la medida que ponen en duda su futuro en la Copa. Seguramente, pensando en el empate en México con el mismo Morelia, las cosas podían haber sido distintas.
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Sin embargo, la realidad es incontrastable. Morelia es un equipo sólido, bien estructurado. De pronto previsible y lento, pero siempre manejando la pelota con seguridad, haciéndola rotar desde el medio hacia arriba con algún jugador sin marca. Tal vez no imponga en el área esas posibilidades de ataque. Un poco porque pierden en las pelotas por elevación y porque intentan remates desde distancias donde se necesita mucho de precisión para llegar al gol.
Tampoco Vélez supo aprovechar lo poco que tenía en su favor: espacio para el contraataque y espacio y tiempo para conectar de cabeza. Lo que no encontró Bauza fue inculcar una mecánica de juego a partir del medio que le diera consistencia defensiva para salir armado en ataque. Como ejemplo vale decir que -finalmente-la figura del partido fue Sessa (menos en el «macanazo» del tercer gol).
Vélez se movió con intermitencias generalmente cuando la pelota pasaba por los pies de Federico Domínguez y Gutiérrez (que reemplazó a Chirum-bolo), pero en definitiva todo recayó en los pulmones de Nanni. Movedizo, insistente, luchador, jugándose en cada ataque como «un llanero solitario», porque cuando se iba del medio (o del área), tenía que definir siempre por capacidad individual.
Morelia siguió en lo suyo: Almirón, Morales, Chávez, Noriega, Galván y Glaria le dieron mil vueltas al campo manejando la pelota y Vélez -se podría decir-que nunca encontró caminos aptos para el corte. Ni siquiera cuando Nanni hizo una de las suyas que el árbitro Torres compró y Domínguez puso una diferencia que en el juego pareció no existir.
Si el equipo mexicano tuvo un mérito fue no desesperar nunca, no enredarse en un ataque masivo e inconsistente. Siguió buscando, elaborando cada pelota desde la salida (repetimos: sin ningún «misterio») y fue generando el mismo juego de antes, pero ahora con un Vélez más retrasado. Dos veces el brasileño Alex Fernández y otra Noriega llevaron la cuenta a cifras impensadas, que sólo pudo achicar un preciso cabezazo de Nanni, que a estas horas estará pensando: «para qué sirve tanto desgaste si los demás no acompañan».
VELEZ 2 - MORELIA 3 Vélez: Sessa; Cubero, Dudar, Fuentes, Hidalgo; Falcón, Bustos, F. Domínguez, Centurión; Chirumbolo y Nanni. DT: E. Bauza. Morelia: Buljubasich; O. Rodríguez, Franco, Alarcón, Davino; Almirón, Morales, Chávez, Noriega; Galván y Glaria. DT: R. Romano. Goles: ST. 10m F.Domínguez (VS), de penal; 22m y 33m A. Fernández (M); 30m Noriega (M); 40m Nanni (VS).
Cambios: PT. 22m Gutiérrez por Chirumbolo (VS); ST 26m L. Somoza por Centurión (VS); 40m Iñíguez por Alarcón (M). ST. Centurión por Somoza (VS); A. Fernández por Galván (M); 14m M. Ruiz por Davino (M).
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