Haciendo el mismo periplo del Dow Jones, cuando llegó a los legendarios «10.000» puntos, el Merval de la víspera se dio el gusto: tocó los «1.000» puntos hacia la hora 16, en el impulso llegó a «1.001» puntos, para después no sostenerlo y soportar las consabidas tomas de utilidad que arrecian sobre los números «redondos», como una tradición basada en la ilusión óptica que generan cifras con ceros detrás. Igual había sucedido en Wall St., la cumbre se hizo en un intradiario y no llegó a consumarse dentro de ese mismo día. Para la realidad histórica, corresponde dejar asentado que esa marca de índice se consiguió un: 27 de noviembre de 2003, a una hora del cierre...
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Curiosa coincidencia, la llegada a la cima se produjo dentro de un ambiente exclusivo de Buenos Aires, porque no estaba en el circuito mundial la operatoria del NYSE -debido al feriado, por el Día de Acción de Gracias- y así, en familia y rodeado de los seres que más lo quieren, el Merval argentino cumplió con el sueño que se venía postergando. Apenas con $ 26 millones negociados, que resultan bastante más si se considera lo especial de la fecha, finalmente quedó en «993» el indicador y reportando 0,35% de aumento. El máximo exacto se fijó en «1.001,38» puntos, con mínimo de «987». Y noviembre se rehabilitó de permanencias históricas negativas, atrapando para sí el orgullo de ser el receptor de los cuatro dígitos de Buenos Aires. ¡Un brindis por los «1.000»!...
Dejá tu comentario