2 de octubre 2008 - 00:00

Aceptará hoy Cristina debatir futuro del INDEC

El gobierno reconoció ayer, por primera vez, que está dispuesto a reformar el INDEC. Lo dijo el jefe de Gabinete, Sergio Massa, en su informe ante Diputados, cuando convocó a una audiencia pública para debatir el futuro del organismo. Pero hoy lo ratificará formalmente Cristina de Kirchner. Se habla de convocar a gremialistas (de todos los colores) y hasta a la oposición en un plan que incluiría no sólo cambios de procedimientos, sino también de personas. El primer paso de Massa fue claro: "El INDEC no depende de Moreno", sentenció en su informe. Se sabe que técnicamente es así, pero el jefe de Gabinete quiso dar una definición política. No lo hace el gobierno por propia voluntad; de hecho, en su viaje a Nueva York, Cristina de Kirchner rechazó cualquier posibilidad de una reforma. Pero en medio de la crisis resultaría imposible cualquier plan para volver a los mercados si no se apunta primero a transparentar esos índices.

Comienza hoy formalmenteel plan para rescatar al INDEC, casi como si fuera un banco de inversión norteamericano en crisis de confianza. Algo anticipó ayer el jefe de Gabinete, Sergio Massa, en el Congreso, pero hoy lo hará Cristina de Kirchner formalmente en un acto. Habrá reuniones de los técnicos del organismo con la CGT, con la CTA y hasta con legisladores de la oposición. Lo que de esos encuentros surja es una incógnita, pero está claro que será la base para modificar mecanismos y personas. Ya de hecho hubo varios nombres en danza, aunque un interrogante: ¿conviene designar a un técnico o académico desconocido o a alguien de renombre que garantice la seriedad de las mediciones?

En medio de la crisis internacional, y especialmente con la manifiesta voluntad oficial de retornar a los mercados de capitales (imposible insistir con Chávez), es vital modificar el INDEC. El menor crecimiento de la economía, la contracción monetaria y la caída de los precios de materias primas facilitan el operativo blanqueo. Pero también es clave para los canjes de la deuda que encara desde ayer el gobierno. Si cada 30 días el gobierno será un defaulteador serial con tenedores de bonos indexados por el CER, nadie prestará. Sólo Chávez, y a más de 15% seguramente.

Motorizan estos cambios las repercusiones que se van recibiendo en Casa de Gobierno del nuevo canje. Trascendió que las primeras estimaciones contemplan que ingresaránu$s 13.000 millones en bonos en default a la reestructuración. Hay ciertos inconvenientes, como que los bonistas italianos obviamente no tienen el cash necesario que se puso como condición para ingresar a la oferta. Se salvará con fondos que aporten entidades financieras ( podría utilizarse los Discount que reciban como pago de intereses atrasados). Pero lo que resultó ser esencial fue la designación del Deutsche Bank y el Citigroup en la transacción. Es que el primero de ellos es dirigido por Joseph Ackerman, quien a su vez preside el influyente Institute of International Finance, agrupación de los mayores bancos del mundo. Garantiza respaldo europeo a la operación. Lo mismo el Citigroup, hasta con visto bueno del Tesoro de EE.UU. No menos importante es que el otro canje en cuestión, el de Préstamos Garantizados por un nuevo bono sería más abierto aún. Podrían participar tenedores de BODEN 2012, lo que limpiaría aún más el panorama de vencimientos de la deuda hasta ese año. El Galicia y el Hipotecario, principales tenedores de esos papeles, al invitarse a que se sumen, garantizarían un piso importante de aceptación.

La crisis internacional está obligando a acelerar decisiones. No afecta bancos en el país (sólo asustó lo de Compañía Financiera Argentina, de la rescatada AIG en Estados Unidos, que fue capitalizada en 150 millones tras gestión de Martín Redrado ante su vicepresidente Jacob Frenkel), pero ya se están por habilitar más mecanismos de liquidez a entidades, como licitaciones de opciones de venta de Lebac.

Dejá tu comentario

Te puede interesar