Acreedores esperan propuesta concreta
-
Ganó miles de dólares y enseña sus trucos en las redes sociales: los métodos virales de la influencer del ahorro
-
Prat Gay: "No hay ningún programa económico que enamore si no genera empleo y producción"
«Pero si la Argentina les presenta a los tenedores de bonos extranjeros algo más doloroso, van a rechazar la propuesta, prolongando el conflicto», aseveró el analista.
En ese caso, «los tenedores de bonos podrían iniciar acciones legales», acudiendo a los tribunales neoyorquinos, agregó el experto de Wall Street.
Canje local
En la primera fase de refinanciamiento de su deuda pública, la Argentina canjeó localmente bonos por 55.000 millones de dólares, logrando bajar los intereses en promedio de 11% a 7% anual, con un ahorro de más de 5.000 millones de dólares para el año 2002 entre servicios de intereses y amortización de capital.
«Algo más doloroso que eso no sería aceptado por los tenedores de bonos extranjeros», dijo, insistiendo en que las eventuales acciones legales que tomarían los inversores aislarían aun más a la Argentina, sumida en una recesión desde hace 43 meses.
Advirtió que si los poseedores de bonos rechazan la esperada propuesta de canje, se «abriría un largo conflicto durante el cual los tenedores no recibirían nada y el sistema financiero de la Argentina continuaría deteriorándose», advirtió.
«Las eventuales acciones legales de parte de los tenedores agudizarían el aislamiento de la Argentina -que ya es considerada paria en los mercados de capitales-y acentuaría el deterioro del sistema financiero (argentino), sin el cual no puede haber crecimiento económico», insistió el analista.
La otra condición que plantean los tenedores extranjeros de bonos para aceptar un plan de reprogramación de la deuda es que la propuesta que les presente la Argentina cuente con el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
«La Argentina y el FMI tienen que restablecer una relación normal, que ayude a convencer a los tenedores de bonos de que la reestructuración goza del respaldo del FMI, lo que haría posible que su implementación funcione y sea sostenible», dijo.
«El financiamiento privado de los mercados latinoamericanos ha caído dramáticamente y es sólo una pequeña porción de lo que era en 1997 y principios de 1998», estimó el economista Walter Molano, director de BCP Securities.
Si bien tras las moratorias en Ecuador (en 1999) y la Argentina, países como Chile, Perú y México no corren peligro, «signos de interrogación planean sobre Brasil, Colombia y Venezuela», advirtió Molano, y añadió que en su opinión «los dos primeros lograrán evitar el colapso».




Dejá tu comentario