30 de enero 2006 - 00:00

Acuerdan freno parcial a invasión desde Brasil

La Argentina y Brasil firmarán mañana un acuerdo que permitirá poner trabas a las importaciones, cuando éstas produzcan daños a algún sector de la industria local. Sin embargo, el texto de este tratado que pondrá en marcha el nuevo régimen de Cláusulas de Adaptación Competitiva (CAC) podría no ser la última versión y quedar incompleto para ser resuelto más adelante. Sucede que Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva ordenaron a sus negociadores el fin de semana cerrar el acuerdo con el alcance y el contenido que tenga al 31 de enero, fecha tope fijada para terminar con las discusiones y presentar las CAC. Las cláusulas no se aplicarán, pero los presidentes podrán hacer su anuncio político.

Las últimas dos jornadas de negociaciones, hoy y mañana en Buenos Aires, serán entre el equipo del secretario de Industria, Miguel Peirano, el director del Mercosur de la Cancillería, Pablo Grinspun; el jefe de Gabinete de la Cancillería brasileña, Ruy Pereira; el director de Defensa Comercial del Ministerio de Industria, Fernando Guiamares Furlan; y la subsecretaria de Política y Gestión Comercial, Leila Nazer.
Fuentes oficiales aseguraban, además, que si las negociaciones avanzan y para mañana el acuerdo está diseñado, podrían viajar a Buenos Aires los ministros de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, y de Hacienda, Antonio Palocci, para presentar el nuevo régimen de la CAC con Jorge Taiana y Felisa Miceli.

Los tres capítulos por resolver son claves: cuánto durarán las salvaguardias que se apliquen sobre los productos sensibles, quién estará a cargo de determinar la existencia de un daño a la industria de uno de los socios y la definición exacta de «daño» a un sector industrial.

Del lado argentino aseguran que no consentirán la aplicación de un instrumento que sirva sólo para cumplir con las formalidades, y que prefieren afrontar el traspié político que significará no cumplir con los plazos estipulados antes que dejar desprotegidos a los sectores más golpeados por la « invasión» brasileña. Sin embargo, un funcionario cercano a Néstor Kirchner (y de rango superior al primero) afirmaba este fin de semana ante este diario que «algún anuncio habrá que hacer para que no queden en off side los presidentes con sus discursos de la semana pasada».

El miércoles 11 de enero, tras reunirse con Kirchner en Brasilia, Lula admitió la necesidad de que los exportadores brasileños limiten sus envíos hacia la Argentina y dijo estar «abierto a propuestas para perfeccionar los acuerdos que ya tenemos en sectores sensibles».

Los fabricantes de los productos más sensibles de la balanza comercial bilateral siguen las negociaciones con gran expectativa, ya que la semana próxima vencen dos de los acuerdos de autolimitación de exportaciones que aceptaron sus colegas brasileños el año pasado.
Algunos de esos sectores sensibles son los productores de electrodomésticos, autopartes, acondicionadores de aire, textiles, indumentaria, calzados y juguetes.

La balanza comercial bilateral ya va por su tercer año de déficit para la Argentina y acumuló en 2005 un saldo negativo de más de 3.600 millones de dólares, de la mano de la fuerte primarización de las exportaciones y el mayor valor de los productos que se compran del otro lado de la frontera.

Dejá tu comentario

Te puede interesar