El ajuste fiscal que hizo el actual gobierno continúa siendo insuficiente, y todo indica que no se podría cumplir con el superávit fiscal primario de $ 3.000 millones comprometido con el FMI para todo 2003. Así lo advierte el informe semanal del IERAL (Instituto para el Estudio de la Realidad de América Latina), de la Fundación Mediterránea, a pesar de que en el primer trimestre del año se sobrecumplió con la meta pautada con el organismo.
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En ese contexto, la entidad destaca que si se quisiera cumplir con el FMI, se necesitaría o un nuevo recorte de gastos o más impuestos, que no considera «recomendable en el momento actual» y como alternativa recomienda planificar un superávit mucho más modesto e ir ampliando ese resultado por etapas.
Según el IERAL, a pesar de que en 2002 se inició un ajuste fiscal apoyado en el retorno de la inflación y en la introducción de dos nuevos impuestos (retenciones a las exportaciones e impuesto al cheque) que aportaron 20% de la recaudación, «el problema está en que el ajuste fiscal continúa siendo insuficiente, y hay que considerar que ese punto es el núcleo del acuerdo con el FMI y que es, a su vez, el instrumento que permite mantener al día los compromisos financieros que no entraron en el default».
Las cuentas de la entidad que dirige Gabriel Sánchez son las siguientes: la trayectoria actual de ingresos y gastos es peor de lo que se estimó, y a eso se agregan algunas medidas del gobierno saliente que están amenazadas en terreno judicial y podrían significar menor caja para el fisco. Se trata de los cuestionamientos legales al pago con bonos de las restitución del 13% a jubilados y estatales, y de la introducción o no del ajuste por inflación para la liquidación de Ganancias.
Adicionalmente, el IERAL recuerda que el mismo gobierno ha reconocido que hay pagos que se están difiriendo para después del 25 de mayo y por eso estima que en el primer trimestre de 2003 se sobrecumplió la meta de superávit primario, pero en el segundo trimestre el objetivo de $ 3.000 millones no sería alcanzado. «La Argentina necesita ir a un superávit pri-mario sostenido de 4% del PBI para moderar gradualmente el peso del endeudamiento público», dice el informe. Pero bajo las actuales condiciones, reconoce que «un ajuste fiscal adicional podría ser inconveniente en lo inmediato» y recomienda que el superávit primario de 4 puntos del PBI sea alcanzado por etapas. «Es que si el FMI le exigiera al gobierno cumplir con el objetivo de superávit primario de 2,1%, harían falta medidas adicionales de ajuste de gasto y nuevos impuestos, por lo cual parece más razonable apuntar a un superávit primario algo más modesto, quizás entre 1,6% y 1,7%, ya que de todos modos el costo financiero de la deuda que se está pagando es menor que el presupuestado, por un tipo de cambio y un CER que vienen evolucionando por debajo de lo proyectado por el gobierno», dice el IERAL.
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