Advierten que el salto del dólar no impactará en algunos sectores exportadores
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Por otro lado, añadió Radar, "hay varias políticas públicas que pueden implicar cambios en la competitividad no-precio que son más importantes que el tipo de cambio, aunque sus impactos suelen verse más en el largo plazo, tanto puertas afuera como puertas adentro (ejemplo, la apertura de nuevos mercados y eliminación de barreras no arancelarias)".
En tanto, no todos los sectores exportadores responden de la misma manera al salto del tipo de cambio.
Por un lado, se encuentran aquellas actividades con "sensibilidad baja" entre las que se incluye principalmente a los productos primarios (agro, combustibles y energía y minería) y sus derivados más directos.
• Complejo sojero: la evolución de este año está signado por la fuerte sequía, lo que limitó su salida exportadora. Por lo tanto, el salto del tipo de cambio no genera condiciones para que aumenten su producción ni sus exportaciones de manera sustancial. Situación similar se observa con el otro cultivo de verano como el maíz.
•Complejo triguero: el cereal avanza hacia una buena campaña, y el tipo de cambio es un impulso adicional, pero las previsiones ya eran buenas inclusive antes de este salto. La eliminación de las restricciones a la exportación y retenciones y las buenas condiciones climáticas son factores que explican estas perspectivas, más que el nivel del dólar.
•Combustibles y energía: su oferta responde de cuestiones estructurales vinculadas con las inversiones en desarrollo del sector, cuya maduración es de largo plazo. La producción evoluciona de acuerdo de las regulaciones y contratos establecidos en el sector, y no por cambios coyunturales del tipo de cambio real. Al mismo tiempo, depende del desarrollo de infraestructura que permita transportar los productos al exterior.
•Minería: muestra poca sensibilidad a las variaciones del tipo de cambio. De hecho, la quita de retenciones y la suba del tipo de cambio de 2016 no modificaron la tendencia declinante de la producción y exportaciones -en cantidades- que viene mostrando hace años. La única excepción es la producción y exportación de litio, que ya estaba creciendo con fuerza al ritmo de nuevas inversiones en el sector.
En síntesis, para estos sectores, que explicaron más de la mitad de las exportaciones en 2017, el salto del tipo de cambio no es un impulso de gran magnitud en el corto plazo.
En cuanto a las actividades de "sensibilidad media" (en la que se incluyen a las economías regionales, la cadena frutihortícola, los productos cárnicos y lácteos y las exportaciones industriales a Brasil).
•Productos industriales con destino a Brasil: Los registros de intercambio con Brasil muestran que las ventas a dicho destino son mucho más sensibles a la evolución del crecimiento del PBI del socio comercial que a la variación del tipo de cambio bilateral. Es más, dado que el grueso de los envíos son vehículos, el agregado responde más a la lógica particular de este sector que a la competitividad bilateral.
Asimismo, cabe señalar que la suba del tipo de cambio real con ese socio comercial fue de menor cuantía (+14,2% entre julio y diciembre), dado que la moneda brasileña también se depreció a un ritmo acelerado en los últimos meses.
•Cadena frutihortícola: presenta una elevada heterogeneidad. Hay actividades que se encuentran subsumidas en una crisis productiva general (como lácteos y frutas de pepita), que no se modifica por el salto del tipo de cambio.
•Vitivinicultura: puede verse beneficiada con el nuevo tipo de cambio, sobre todo en un momento de bajos precios internacionales, aunque sufre un problema de costos elevados. Igual es el caso del algodón, que posiblemente aproveche positivamente el impulso del salto del dólar, en este caso con buenos precios internacionales.
•Carne: las exportaciones, que vienen siendo de los productos con mayor crecimiento, reciben un nuevo impulso con este nivel del dólar. Por lo tanto, es posible que se aceleren ante el nuevo tipo de cambio. Mientras que, en el caso de la producción marítima, si bien el tipo de cambio mejora la rentabilidad del sector, hay limitantes naturales vinculados con la disponibilidad y estacionalidad de las capturas.
•Manufactura de origen industrial: si bien dependen de la disponibilidad de recursos naturales (ej. química orgánica y petroquímica), el salto del tipo de cambio puede tener un impulso indirecto, al reducir la demanda interna y, por lo tanto, aumentar los saldos exportables. Y dado que son sectores que deben mantener el uso de la capacidad instalada al máximo, es posible que coloquen su producción en el exterior -inclusive resignando rentabilidad. Eso sucedió, justamente, con el sector petroquímico en 2016.
Entre los de "sensibilidad media / alta", se encuentran aquellos sectores que son exportadores de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) y algunas Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), excluidos los que se destinan a Brasil.
•Vehículos: el salto del tipo de cambio podría generar un nuevo impulso, aunque todo indica que la apertura de nuevos mercados y las políticas comerciales de las empresas automotrices tienen un peso más determinante que el valor del dólar en términos agregados.
•Industrias metálicas básicas: los productos de mayor peso son aluminio y tubos sin costura. Por el lado del aluminio, su exportación está limitada por las cuotas que impuso EEUU. Por lo tanto, el impacto del nuevo tipo de cambio dependerá de la posibilidad de acceder a nuevos mercados. En tanto, las exportaciones de tubos sin costura vienen creciendo de la mano de la recuperación de la industria petrolera, lo que podría ser potenciado por el nuevo valor del dólar.
•Metalmecánica: el nuevo tipo de cambio podría ayudar a mejorar las exportaciones de algunos rubros en particular que mantienen la inserción externa. En particular, se destacan productores de válvulas y bombas petroleras, bienes de capital, equipamiento eléctrico, maquinaria agrícola y equipamiento médico. No compensa, sin embargo, la caída de las ventas al mercado interno.
•Autopartes: ciertos rubros pueden ganar terreno con el nuevo tipo de cambio, sobre todo aquellas dirigidas a la Unión Europea (alrededor de 50% del total, excluyendo Brasil).
•Química de consumo: el mayor destino de exportaciones son los países limítrofes, que muestran un crecimiento relativamente sostenido de la actividad. En este tipo de productos, la competencia por menor precio puede implicar un mayor market-share.
•Farmaceútico: puede compensar la fuerte caída del mercado interno con mayores ventas al exterior, dado el elevado nivel de capacidad ociosa. De todas maneras, la mayoría de los mercados tienen regulaciones importantes, vender un nuevo producto implica registros que llevan años. Por lo tanto, los aumentos serían en base a los canales ya desarrollados.
•Otras industrias (industria gráfica, textil, calzado, marroquinería, maderas y muebles: podrían beneficiarse con el nuevo tipo de cambio aunque el impacto en términos agregados sobre la actividad es menor dado que destinan la mayor parte de su producción al mercado interno.




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