14 de junio 2002 - 00:00

Agro: por devaluación cae 40% la inversión

Un nuevo fracaso sumó la negociación entre productores agropecuarios y las empresas proveedoras de insumos, pese a la mediación del Ministerio de Economía. La indefinición sobre el modo en que deberán cancelarse las deudas -si con dolarización impuesta por una resolución vigente o la pesificación reclamada por los empresarios rurales- genera una previsible consecuencia: la inversión de los productores agrícolas caería 40% este año, debido a la decisión de recortar los gastos en insumos como fertilizantes.

La siembra de trigo 2002/'03 ya lleva un atraso cercano a 15% (en comparación con el año anterior), debido a los problemas climáticos que postergaron la cosecha y los laboreos para la nueva campaña. Pero la decisión de los productores de no ampliar sus costos se vislumbró en la retracción de demanda de semillas y agroquímicos. De hecho, una empresa como Monsanto admitió desde su sede central en St. Louis que «algunos clientes agrícolas de la Argentina no están pagando sus facturas» al justificar por qué dejó de vender a crédito semillas y herbicidas en el país. «Las ventas en la Argentina y el Brasil podrían caer 30 por ciento este año desde $ 900 millones en 2001», habría dicho la vocera de Monsanto en EE.UU., Lori Fisher, a la agencia «Bloomberg».

• Coincidencia

Las empresas proveedoras de insumos agrupadas en Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria (ACTA) coinciden en que «en la medida en que los productores paguen sus deudas, vamos a poder abastecer de productos y créditos. Hoy no podemos acceder a otro tipo de capital. Si no pagan, se paraliza la cadena», dijo Carlos Salvador, titular de dicha asociación.

No obstante, la campaña fina que recién se inicia demanda poco nivel de insumos. Y hay un dato que los analistas no dejan de lado: la recuperación del precio del trigo será un incentivo para los productores. «Los precios del cereal comienzan a ser muy buenos. Aunque los productores no se arbitren en los mercados de futuros, saben que el trigo enero 2003 ronda en 90 dólares la tonelada, un valor más que interesante para iniciar una siembra», dijo Ricardo Baccarín. Esto daría sustento a quienes dicen que recién para la época de siembra de granos gruesos podrá apreciarse el real impacto de la merma en gastos de producción.

• Hecho inédito

La falta de resolución del conflicto por las viejas deudas de insumos, que las empresas dicen llega hoy a u$s 1.500 millones y según los productores apenas roza u$s 500 millones, provoca un hecho inédito. «Hoy sólo se vende al contado y por adelantado», dijo el analista Alejandro Ramírez, para quien la verdad sobre la fuerte caída en la venta de insumos se dará a partir de agosto. «En ese momento, comenzará la debacle del sector agropecuario -pronostica-. Este año no se hará siembra directa. Pero, cuando deba comenzar la siembra de granos gruesos, se notará la falta de fertilizantes, porque las empresas no compran y porque el productor ya no tendrá trigo para vender y liquidez para comprar insumos.»

Según Salvador, las empresas previsionarían pérdidas por u$s 600/700 millones con el fin de destrabar la cadena comercial. De hecho, ya suman u$s 650 millones, que los productores habrían cancelado con los proveedores durante los últimos tres meses con el fin de acceder a mercaderías como herbicidas y semillas. Pero la importación de insumos cayó 90% durante el primer trimestre de este año y es posible que la disponibilidad de insumos continúe en baja.

La producción, en tanto, se vería seriamente afectada este año. El trigo, del que en la campaña 2001/2002 se cosecharon poco más de 15 millones de toneladas -a un valor de producción de 1.500 millones de dólares-, podría generar ingresos sectoriales entre 10%/15% inferiores, una pérdida considerable para el campo.

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