La soja récord no impulsa aún las ventas a nivel local

Economía

Los granos alcanzaron en Chicago niveles máximos que no se registraban desde hace 8 años.

La soja, el trigo y el maíz treparon fuerte en la jornada de ayer en el mercado de Chicago y lograron los valores más altos en casi ocho años. La soja lleva diez jornadas consecutivas en alza y en sólo un día ganó u$s10,75 y cerró en u$s576,51 la tonelada. El maíz ganó u$s9,84 y se ubicó en u$s267,90 la tonelada, lo que marca su mejor registro desde el 12 de julio del 2013.

Lo que ocurrió con la soja es fenomenal. Es que si se toma como base el precio de finales de agosto del año pasado, cuando muchos comenzaban a planificar la posterior siembra, la oleaginosa aumentó u$s226, lo que indica una suba del 70%.

El alza en los commodities se debe al fuerte crecimiento de la demanda internacional de granos impulsada por la recuperación de las principales economías -especialmente China cuyas importaciones se sitúan en récords históricos. Ante la debilidad del dólar los fondos especulativos aumentaron su posición comprada presionando sobre las subas de los precios y por otra parte, el tema climático en Brasil y Estados Unidos también debe ser tenido muy en cuenta. Según Javier Bujan, titular de la corredora Kimei Cereales “hay proyecciones de mermas en el maíz y eso significará mayor exportación de Argentina y Brasil. Sin embargo en Brasil los privados están achicando la producción de maíz y eso mete presión en el mercado”.

La tendencia positiva en el precio del trigo, el maíz y la soja es una buena noticia para el sector agroindustrial local aunque eso genere inconvenientes en el mercado interno si se piensa en el impacto que tienen los granos en las cadenas productivas, por ejemplo en las de maíz y trigo ya que en ambos casos las declaraciones de ventas al exterior no tienen margen o les queda muy poco camino para recorrer. Más aún cuando el mercado sigue de cerca un posible aumento de retenciones o restricciones para exportar cereales, ya que el Ejecutivo no tendría que pasar siquiera por el Congreso para aprobar una suba del 3% en trigo y maíz.

En el caso de la soja, se da una situación particular porque aún queda un saldo importante de la campaña pasada por comercializar. Mientras en otros países, como Brasil, los productores se apuran a vender aprovechando un precio histórico para la oleaginosa, en Argentina la comercialización viene muy lenta porque los productores difícilmente se quieran desprender de sus granos en el contexto actual.

Gino Moretto, expresidente del Centro de Corredores de Rosario, explicó que “los agricultores piensan mucho en la guerra del dólar y cuando hay que trasladar el negocio a la economía real el productor evalúa mucho cómo protegerse ante posibles cambios de reglas de juego que podría imponer el Gobierno”.

El productor no vende su soja porque en el corto plazo esta vendiendo maíz para cubrir sus deudas. Según Moretto “el productor no cree en el sistema financiero y entre vender y mandar esos fondos al mercado de capitales, prefiere buscar opciones de canje de granos o quedarse con ellos. Lo que pasó en los últimos tiempos con caídas de corredoras, acopios e incluso exportadoras, generó cierta sensibilidad en el mercado, entones el productor no quiere entregar la mercadería. Tal es así que se desbordaron las ventas de silobolsas”.

Aún queda mucha soja por vender del ciclo pasado y el ritmo de comercialización de la nueva campaña viene muy lento. Mientras tanto, el Gobierno reaviva la discusión por retenciones con la expectativa de que el sector productivo reaccione, acelere la comercialización y busque cubrirse ante la posibilidad de un incremento de los derechos de exportación, tal como ocurrió en el segundo semestre del año pasado cuando finalmente se llegó a un acuerdo con un sistema escalonado de reducción en las retenciones.

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