Las oficinas que tiene Francisco de Narváez en el porteño barrio de Las Cañitas siguen esperando la respuesta a las dos variantes de propuesta que le hicieron a Royal Ahold por Disco, y que fueran adelantadas el lunes por este diario. Ayer, sin embargo, voceros no identificados de la cadena holandesa declararon su «deseo» de cerrar rápidamente la venta de su subsidiaria argentina. Según informaciones provenientes de ese país, «un vocero de Ahold expresó su deseo de concluir rápidamente la venta de su cadena argentina de supermercados Disco». Siempre de acuerdo con la misma fuente, «el vocero reiteró que Ahold recibió dos ofertas por Disco, pero se rehusó a comentar las informaciones según las cuales habían provenido de un único candidato, el empresario argentino Francisco de Narváez».
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Las «declaraciones» del « vocero» no identificado de Ahold responderían a la necesidad de aventar versiones que circularon desde la semana pasada respecto de una decisión de los holandeses de postergar «sine die» la venta de Disco. Se sabe que la actual dirección del grupo holandés debe responder ante los accionistas por su presencia en América latina, después de haber anunciado su intención de vender para enjugar con el producido de esas transacciones el déficit provocado por el fraude contable realizado por sus anteriores ejecutivos. A esos mismos accionistas también deberán explicarles por qué en el último año Disco arrojó resultados negativos, que obligaron a la casa matriz a aportar fondos para enjugar el déficit, y por qué también descendieron cerca de 1,5 por ciento en su participación en el mercado. Dos hechos que, obviamente, que no contribuyen a incrementar el precio de venta de la cadena.
Como se recordará, este diario adelantó que esas dos ofertas consistían en una «libre de polvo y paja» por 310 millones de euros, y otra «llave en mano» (con De Narváez haciéndose cargo de todos los pleitos pendientes que tiene Ahold/Disco en la Argentina y Uruguay) por una cifra notablemente inferior, y que rondaría dos tercios de la primera cifra. Los pleitos que tiene Ahold son básicamente dos: uno de ellos con la AFIP por la emisión de una obligación negociable, y que le costaría a quien deba pagar la cuenta unos u$s 100 millones; otro con ahorristas del ex Grupo Velox, que reclaman que se anule la venta efectuada por sus entonces dueños, la familia Peirano, de sus acciones en Disco a Ahold. Y si bien es difícil precisar a cuánto ascendería finalmente ese reclamo -más los que pudieren surgir en el futuro por razones similares-, hasta ahora rondaría los u$s 50 millones. S.D.