Alarma en España por inmobiliaria
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El superávit comercial marcó un récord de u$s3.504 millones en mayo, por salto exportador y caída de las importaciones
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Santa Cruz: según datos oficiales, entre 2023 y 2025 cerraron casi dos empresas por día
Se están estudiando «las vías para tratar de mitigar la situación», según la vicepresidente, quien garantizó que los trabajadores no serán víctimas de las «serias dificultades» por las que atraviesa la economía española.
Sin embargo, la secretaria general del Ministerio de Vivienda, Anunciación Romero, explicó que «no se puede refinanciar la deuda de una empresa privada con dinero público», lo que se tradujo como que el gobierno español no va a realizar aportes de fondos para solventar la crisis de las empresas inmobiliarias.
Martinsa se hizo popular cuando en marzo de 2007 compró la inmobiliaria gallega Fadesa a 35,70 euros por acción, una operación que le permitió cotizar en Bolsa y ganar peso internacional gracias a la presencia de Fadesa en Portugal, Marruecos, Rumania, Hungría, Polonia, Francia y México.
Su caída fue interpretada por todos como una señal más de las dificultades que desde hace meses atraviesa del sector de la construcción, uno de los motores de la economía española.
Prueba de ello es que el precio de la vivienda libre bajó en el segundo trimestre de este año 0,1% comparado con el trimestre anterior, hasta 2.095,7 euros por metro cuadrado, lo que supone la primera caída en los últimos diez años.
El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), Guillermo Chicote, dijo que pedirá una reunión al gobierno y a las entidades financieras para buscar soluciones conjuntas ante la crisis inmobiliaria.



