28 de noviembre 2005 - 00:00

Ampliarán poco útiles acuerdos de precios

• El gobierno tiene decidido ampliar los acuerdos de precios sectoriales intentando frenar la inflación. • Buscan que todos los niveles de producción y comercialización se comprometan a no aumentar. • La iniciativa apunta a que las asociaciones de consumidores fiscalicen los acuerdos que se firmen. • También, que gremios frenen pedidos de aumentos. • Difícilmente se logren acuerdos generalizados. Aun así, de poco sirven para terminar con la inflación.

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
El gobierno, más exactamente el ala política, estudia modificar la forma en que Roberto Lavagna ha cerrado hasta ahora los poco útiles acuerdos sectoriales para frenar el alza de los precios, sumando más actores a este tipo de negociaciones. La iniciativa apunta a los acuerdos a todos los intervinientes en la cadena de valor de un sector en una primera etapa, y en una segunda a las asociaciones de consumidores y los sindicatos. Sólo así, aseguran cerca del despacho del jefe de Estado, este tipo de acuerdos puede tener eficacia.

«Lavagna encaró mal el tema de los acuerdos sectoriales», le aseguraba a este diario una alta fuente del gobierno que habló del tema inflación con el Presidente este fin de semana. «El problema del ministro es que cerró acuerdos sólo con una parte de los actores involucrados y no con todos los que contribuyen a la formación de un precio. Por eso hay que incorporar a la totalidad de los intervinientes en la cadena de valor para que el compromiso sea de todo un sector y no de algunos empresarios sueltos», completaba la fuente.

En concreto, las críticas que se le hacen al método de Lavagna, que cerró esta clase de acuerdos con los productores de pollos, carne y lácteos, con suerte fallida (especialmente en noviembre), es que pese a lo acordado en las negociaciones, en pocos días los precios igualmente subieron y sin que se les pueda adjudicar la responsabilidad del alza a los empresarios que firmaron el acuerdo.

•Proyectos

Por esto, en las nuevas negociaciones se debería incluir, piensan ahora en el gobierno, a todas las etapas de la cadena productiva, abarcando a los productores primarios, proveedores, distribuidores, comercializadores y mayoristas en general. La ampliación de los sectores involucrados sería además una primera etapa en los cambios. En los proyectos oficiales, y por iniciativa del propio Kirchner, están diseñando mecanismos para que además se incorporen en las negociaciones las agrupaciones que representan a los consumidores, para que efectivamente detecten que el acuerdo para frenar o congelar precios se aplique. Incluso en la estrategia presidencial se habla de sumar a los sindicatos, para que una vez negociado un aumento salarial no haya más presiones por un lapso determinado, de modo que un incremento en los sueldos no se traslade a los precios. Kirchner habría mencionado el caso de los productores de gaseosas y cervezas, que luego de una presión al estilo Moyano ( cortes de plantas, amenazas directasy cierta extorsión) los trabajadores de este sector consiguieron aumentos salariales con un promedio de 250 pesos mensuales, incremento que directamente fue trasladado a los precios.

Hasta se sumaría a la Cancillería, también por indicación de Kirchner
. La función para este ministerio es comparar el ritmo de apertura de mercados internacionales para algunos productos junto con el incremento de precios de ese mismo sector. El ejemplo en este sentido es el de la carne, que luego de un proceso de apertura de los mercados de Rusia, norte de Africa y Venezuela, mostró un incremento de precios de más de 20% en los últimos trimestres; muy por encima del promedio global (menos de 3%) en ese mismo período. También están en estudio los lácteos, aceites, frutas, verduras y derivados de las harinas (galletitas, fideos, etc).

• Negociadores

En esta semana, y esperando conocer el dato final de la inflación de noviembre (que estaría en torno a 1,1%), se comenzarán a diseñar los nuevos acuerdos sectoriales comenzando probablemente por los de la carne y los lácteos (leche y quesos).

Cuando el diseño de esta propuesta termine, aseguran fuentes del gobierno que sería el propio jefe de Estado el que ordenaría que dependencias como la Jefatura de Gabinete de Alberto Fernández -no Lavagna- sean las que intervengan en las negociaciones. La decisión se toma por un dato preocupante que llegó al despacho presidencial.
Según una encuesta realizada por Zuleta Puceiro, 60% de los argentinos consideraría que el gobierno nacional «no puede solucionar el problema de la inflación» y un porcentaje levemente inferior cree que el alza de los precios es «inevitable».

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