13 de marzo 2007 - 00:00

Año del cerdo: ¿cómo afectará a Bolsa china?

En la tradición china, cada año tiene su animal-y corresponde a un elemento (metal, agua, madera, fuego y tierra) como también al yin (el lado oscuro, la noche, el frío) y al yang (el sol, la luz, el calor). Este año coincide con una combinación que no se dio en 600 años: es el año del cerdo, uno de los signos de más prosperidad y honestidad; es el año del fuego, el elemento más poderoso. Y el es año del yang. Por estas razones, es considerado uno de los más prósperos y afortunados. En China esto se traducirá en una explosión de negocios y nuevas empresas, además de un aumento de los nacimientos.

Para la mentalidad occidental parecen supersticiones; sin embargo, una superstición que es seguida por 20% de la población mundial puede tener efectos globales. Volviendo a los razonamientos más lógicos, se puede adivinar que el boom de la economía china no se va a detener este año, pero la tasa de crecimiento va a reducirse según los deseos y objetivos del partido comunista. En consecuencia,sólo puede mirarse con moderado optimismo la evolución de los mercados accionarios por el resto del año. Lo que comenzó tan violentamente hace dos semanas, la corrección tan esperada y tan temida, no acabó todavía.

  • Sensación

  • Lo que más molesta es el nivel del yen, todavía demasiado débil respecto del dólar y del euro. Una demostración de que la muy discutida burbuja creada por los «carry trades» (operaciones en las cuales especuladores se endeudan en yenes, convirtiéndolos a monedas de más alto rendimiento e invirtiéndolos en activos más especulativos) se ha desinflado sólo parcialmente. La sensación es que estos capitales fueron invertidos particularmente en monedas de alto rendimiento, típicamente en papeles de renta fija en los países emergentes.

    La expectativa, por lo tanto, es que la corrección siga, principalmente en esos sectores, sin embargo afectando a los mercados accionarios mundiales. ¿Qué hacer? ¿Vender? Una regla de oro (siempre, no sólo en condiciones de mercado difícil) es observar las cotizacionesdiarias respecto del o de los índice(s) de comparación (o sea: el S&P 500 para acciones americanas, por ejemplo). Si una acción cae regularmente más que el índice en días negativos y sube menos que el índice en días positivos, se dice que su fuerza relativa está baja (RSI; Relative Strength Index). Normalmente, papeles así no tienen mucho futuro en el corto y mediano plazo, son títulos «perdedores». Mejor deshacerse de ellos y concentrarse más en títulos con un RSI positivo.

    A pesar de ser el año del cerdo, no se ve con demasiado optimismo la evolución bursátil. Si es cierto que la mayor parte de las acciones está en «su precio» (medido con los estándares clásicos), es también cierto que hubo muchas exageraciones que siguen sin corregir. En las materias primas, por ejemplo, el petróleo llegó a bajar en 35%; el gas y el azúcar vieron 50% de sus valores máximos.

    Mercados, acciones y materias primas que han subido un múltiplo de veces sin correcciones, como todo el sector del uranio, la mayor parte de los metales, varias Bolsas de América latina, Rusia y Asia son las más expuestas. En el largo plazo van a subir más, incluso mucho más, pero para este año es posible que el cerdo no haga bien sus tareas.

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