9 de abril 2003 - 00:00

Ante la guerra en Irak crece desconfianza de exportadores

Acompañando el avance de la invasión sobre Irak, los mercados bursátiles mundiales ya dan señales positivas, pero muy lejos de la zona del horror, del otro lado del globo, las economías regionales de la Argentina no confían en que el panorama internacional traiga bonanza para sus exportaciones.

La guerra en Irak entra por estos días en una suerte de desenlace favorable para las aspiraciones de la invasora coalición de estadounidenses y británicos, pero no es claro aún el destino que tendrán productos argentinos que llegan hasta Medio Oriente, como la «exótica» yerba mate, junto a mercancías más comunes para ese destino, como arroz, tabaco, granos y sus derivados, que alcanzaron en 2002, según el Indec, los u$s 1.013 millones en exportaciones anuales sumando países como Irán, principalmente, e Irak, Arabia Saudita, Libia y Siria, entre otros.

Baste mencionar que Irak e Irán, a esta altura del año, ya habrían comprado al país cerca de 2 millones de toneladas de trigo, pero que durante 2003 esa cifra se redujo casi a cero.

Aún así, el vicecanciller Martín Redrado opinó que Medio Oriente no es un mercado clave para las exportaciones argentinas. De todos modos, pese a esta opinión oficial, esa cifra sí puede ser significativa para algunas economías regionales.

Otra predicción que oyen con desaliento los productores locales es de índole política: «No haber apoyado al bloque aliado puede repercutir, si bien no en un corte del comercio, en el aumento de algunas trabas para el ingreso de mercaderías, a través de aranceles o excesivos controles sanitarios», señala el analista agropecuario Alejandro Ramírez.

Es muy gráfico el hecho de que los Estados Unidos son destino de 13 por ciento de las exportaciones de la producción argentina. Vale igualmente como atenuante el hecho de que sumando los envíos a la Comunidad Económica Europea y Brasil se triplica esa cifra.

Un punto irrefutable es que la guerra ya hizo que
aumentaran los seguros y fletes para los exportadores, amén de que el dolar de por sí está bajo para este sector de la economía.

TABACO


En Salta, el presidente de la Cámara del Tabaco local, José López Amat, aseguró que la situación podría afectar a las exportaciones que se realizan a Emiratos Arabes, Arabia Saudita y Kuwait; de hecho, ya se suspendieron dos embarques, uno de 40 toneladas y otro de 60 toneladas. Sin embargo, los tabacaleros aseguran que ese mercado no es tan importante dentro del total del mercado internacional y puede ser reemplazado, ya que hay demanda en otros lugares del mundo por falta de stock.

Aunque las cantidades que se exportan a Medio Oriente son pequeñas, causan preocupación en el sector. Se trata de
partidas de alta calidad que se utilizan para dar sabor a los cigarrillos que se elaboran en esa región del mundo.

ARROZ

El asesor de la Federación de Entidades Arroceras Argentinas, Javier Silvero, de Entre Ríos, informó que este año no hay un excedente exportable importante en el sector por cuestiones climáticas y reducción de áreas cultivadas. Por eso, la mayor parte del arroz con destino al exterior será colocada en el Mercosur, más específicamente, Brasil, que es el principal comprador. Sin embargo, fuentes del sector aseguraron que la guerra en el largo plazo puede afectar a esa economía regional, más aún si los Estados Unidos deciden ampliar el conflicto a otros países de Medio Oriente.

Irán
es, desde el año 2000 y hasta 2002, el segundo mercado para el arroz argentino. En 2001, el comercio llegó a un pico de 180 mil toneladas que representaron 40 millones de dólares. Hasta el año pasado, se exportaba a Irán entre 12 y 20% de las exportaciones arroceras de la Argentina.

Otra de las dificultades derivadas de la guerra es la
de conquistar nuevos mercados en Medio Oriente. Este caso se daría especialmente en Irak, donde ya era difícil, según los arroceros, tener un cupo en el programa de Petróleo por Alimentos. Las fuentes aseguran que esos programas o similares que se aplicarán a partir de la posguerra favorecerán a los farmers norteamericanos, que son los principales competidores en el mundo.

YERBA MATE


Por llamativo que resulte, sirios, libaneses y jordanos son grandes consumidores de yerba mate, a partir de una costumbre de emigrantes que se instalaron en la Argentina, pero que luego volvieron a sus tierras. En Siria, consumen 15.000 toneladas por año, mientras que en el Líbano los materos ceban unas 2.000 toneladas. Entre ambos países, suman 17% de las importaciones de yerba mate en el mundo.

Según el director ejecutivo de la
Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora, Roberto Montechiesi, como los consumidores en Medio Oriente trabajan con stocks de 3 meses, el conflicto afectaría ese comercio si se prolongara más allá de los 2 meses. Debe tenerse en cuenta que el cargamento viaja 1 mes por barco. De lo que produce la Argentina, 210 millones de kilogramos están destinados al consumo interno y 40 millones se exportan. De esa cantidad, 20 millones van a Brasil como yerba canchada (es decir, seca) y los otros 20 millones, a Medio Oriente.

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