17 de enero 2003 - 00:00

Anuncian superávit de casi $ 250 millones

El Ministerio de Economía presentará esta tarde los datos finales de diciembre de 2002 sobre la evolución de los ingresos y gastos corrientes del sector público, lo que mostrará un resultado de un superá-vit primario de entre 250 y 280 millones de pesos para el último mes del año. Esto llevará, tal como anticipó el viernes pasado este diario, a un superávit pri-mario (medición sin tomar en cuenta los pagos de intereses) de aproximadamente 4.100 millones de pesos para todo 2002. También serán presentados hoy los resultados del sector público Base Caja o cuenta financiera, que arrojarán un resultado negativo de aproximadamente 500 millones de pesos. En este caso, sí se toman en cuenta las liquidaciones de intereses y todas las transferencias corrientes.

Estos datos fueron presentados, y aprobados, entre el jueves de la semana pasada y el martes 14 de enero por parte del secretario de Hacienda, Jorge Sarghini, a los enviados del FMI, John Dodsworth y John Thornton. En los dos casos, la revisión sobre cómo terminó 2002 fue positiva, y la preocupación de los negociadores del Fondo se concentró en lo que podría suceder entre enero y agosto de 2003 y si la evolución de las cuentas del sector público serán coherentes con las metas económicas que figurarán en el acuerdo con el organismo.

Según afirmó Sarghini, no habría mayores problemas en que el superá-vit primario sea de 300 millones de pesos (en sintonía con el fin de 2002). Sin embargo, Dodsworth y Thornton reclamaron que haya controles mensuales para verificar que las palabras del secretario se cumplan sin problemas.

Sarghini reclamaba que fueran bimensuales, tal como es la tradición en las misiones del FMI, o que, como contrapartida, se le perdone a la Argentina un desvío inevitable en las cuentas de enero de 2003 por la obligación de liquidar gastos corrientes impostergables como deudas a proveedores o la «herencia» del factor de empalme que impulsó en su momento Domingo Cavallo a mediados de su gestión con Fernando de la Rúa.

Finalmente, la situación quedó negociada en que habrá inspecciones mensuales por parte del FMI y que cada dos meses bajará hasta Buenos Aires una misión del Fondo que verificará la evolución de las cuentas fiscales de la Argentina. En este acuerdo marco, el Fondo será comprensivo para lo que suceda en enero y tomará como aprobado el promedio de los dos meses, de 300 millones de pesos. Luego, desde marzo, los controles tendrán habitualidad mensual, hasta agosto.

Un problema extra que quiere controlar el FMI es si finalmente el gobierno logra la prometida recaudación mensual promedio de $ 6.000 millones mensuales. Hay algunas variables que jugarán en contra de esta posibilidad, por lo menos en el primer trimestre del año. En primer lugar, la cotización del dólar de los últimos días hizo que los recursos provenientes de las retenciones a las exportaciones se resientan. También habrá, en principio, una caída en la recaudación por la situación del impuesto al cheque, que luego de la apertura del «corralito» aporta unos 50 millones de pesos por mes. Finalmente, habrá que ver si la rebaja del IVA de 21% a 19% provocó una caída en los recursos provenientes de este tributo, el más importante del sistema impositivo argentino. De todas maneras, y por imposición del FMI, el IVA volvió a la situación previa y se mantendrá en ese nivel por lo menos hasta agosto.

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