Argentina sólo negociará con Brasil si levanta trabas a autos
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Más tarde, Pimentel contestó con una escueta carta en la que reclama el inicio de "un diálogo constructivo" e invitó al Gobierno a una reunión en Brasilia para la próxima semana, convite que Giorgi finalmente condicionó al diálogo aunque con picardía también le cambió de cancha y propuso Foz de Iguazú en lugar de la capital brasileña como terreno de la negociación.
• Impasse hasta el lunes
Desde Brasil estiman que se hará todo lo posible para que el tensiómetro con la argentina no llegue al límite. Y aseguran que si se acepta la condición de levantar las restricciones impuestas a los vehículos, será una gran muestra de que lo que menos que quiere el gobierno de Dilma es romper con su principal socio del Mercosur. La respuesta tendría que llegar el día lunes.
Ahora, si bien las recientes trabas que provocaron que más 2.500 autos duerman desde el martes en la frontera son claramente una represalia a la Argentina, también es claro que Brasil inició una política agresiva para frenar importaciones con el fin de proteger su industria doméstica y fortalecer al real que va más allá de esta medida puntual. Inclusive, hoy se supo que una nueva serie de medidas podrían ser anunciadas en las próximas horas, incluyendo una investigación sobre productos chinos que ingresan ilícitamente a la nación a través de terceros países.
"Esto deja en claro, que si bien hoy fue el turno de los autos, mañana serán otros productos" confió a ámbito.com un empresario, lectura que comparten desde el Gobierno argentino.
El ministro Fernando Pimentel lo dejó en claro al decir que las nuevas barreras a las importaciones de autos implementadas esta semana son parte de una amplia estrategia para proteger a los fabricantes brasileños y no una medida dirigida contra la Argentina.
"No podemos quedarnos sentados viendo a nuestra industria ser devastada por el tipo de cambio, que no va a cambiar (sustancialmente) en el corto plazo", dijo Pimentel. "La gente piensa que esto es contra la Argentina. Ese no es el caso. Esto es parte de una gran estrategia para proteger a nuestra industria, no una guerra comercial contra nadie", agregó.
Fuentes gubernamentales aseguraron a ámbito.com que aunque confían que poder llegar a sentarse en una mesa con Brasil a mediados de la próxima semana, la reunión va a ser muy dura. "Seguramente sea a cara de perro. El límite de que no se negocia con las trabas es una muestra de que esto viene para largo", relató.




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