29 de enero 2019 - 00:01

Surgen objeciones al DNU que liberó las frecuencias de Arsat

Fuentes de Telefónica expresaron que a la empresa le resultó “sorpresiva” la publicación del DNU N°58 por el que se pondrán a disposición del mercado las bandas del espectro radioeléctrico que estaban reservadas para Arsat. Indicaron en principio que el DNU es “un enunciado que no ahonda en detalles de cómo se realizará la implementación, es decir que se desconoce el mecanismo, la temporalidad y las condiciones básicas”.

Las fuentes de Telefónica destacaron que, como paso previo a ofertar las bandas que estuvieron destinadas a Arsat, “es necesaria la devolución del exceso que fue generado por la fusión Telecom-Cablevisión, hoy superando en 80 MHz el CAP que es de 140 MHz”. Recordaron también que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) -en su dictamen de aprobación de la fusión- “obliga a que esto suceda”.

Esta afirmación se refiere a que Personal cuenta actualmente con frecuencias por 220 megaherz porque a las propias sumó las que había adquirido Nextel, antes propiedad de Cablevisión, a firmas pequeñas que las habían solicitado para otros fines. Esas bandas fueron después autorizadas por el Enacom para que Nextel ofreciera 4G, y meses después se concretó la fusión de Telecom con Cablevisión.

Plazos

La compañía tiene dos años desde abril de 2018 para adecuarse al límite, pero no está obligada a devolver las frecuencias al Estado. Argumenta que pagó por la compra de las firmas que tenían las frecuencias, aunque se estima que lo pagado fue mucho menos de lo que costaron las frecuencias adjudicadas por el Gobierno anterior a Telefónica, Claro y la misma Personal.

Esta diferencia entre lo pagado por las frecuencias que se licitaron y lo que pagó Nextel por las bandas que luego fueron reorientadas al 4G por el Enacom -que concude Silvana Giúdici-, es considerada una asimetría para encarar el negocio tanto por Telefónica como por Claro.

Según las fuentes de Telefónica, “inmediatamente luego de la devolución, se debería avanzar en un plan nacional de espectro que permita a todos los actores -sin distinción de geografías, magnitudes, ni servicios que brinde- una visibilidad a largo plazo con el fin de estructurar el plan negocio correspondiente”. Recién entonces, de acuerdo a esta opinión, el Gobierno debería poner en oferta las bandas a que se refiere el DNU.

Por último, la empresa indicó que “confía en que la implementación del DNU evitará asimetrías entre los actores del ecosistema y que será una herramienta que favorezca el desarrollo de la industria en beneficio del país”.

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