6 de agosto 2026 - 20:32

Bancos argentinos: advierten que el avance del crédito obliga a redefinir el modelo de negocios

Moody’s advierte que las entidades financieras avanzan hacia una rentabilidad basada en el volumen, con márgenes todavía sólidos pero en proceso de normalización. Las mayores provisiones por el deterioro de las carteras aparecen como el principal riesgo para las ganancias.

Los créditos al sector privado ya representan el 47% de los activos bancarios, frente al 23% en 2023.

Los créditos al sector privado ya representan el 47% de los activos bancarios, frente al 23% en 2023.

Los bancos argentinos atraviesan una transformación de su modelo de negocios. Luego de años en los que la rentabilidad estuvo apuntalada por tasas de interés excepcionalmente altas, la inflación y los resultados obtenidos con títulos públicos, las entidades avanzan ahora hacia una banca más tradicional, con el crédito al sector privado como principal motor de crecimiento.

De acuerdo con un reciente informe de Moody’s, la estabilización macroeconómica permitió una fuerte expansión de la intermediación financiera, aunque el crecimiento comenzó a moderarse y las mayores provisiones por pérdidas crediticias se convirtieron en el principal factor de presión sobre las ganancias.

El cambio se refleja en los balances, ya que la cartera bruta de crédito pasó de representar el 23% de los activos en 2023 al 47% en julio de 2026, mientras que los títulos públicos redujeron su participación del 49% al 30%. A su vez, el crédito al sector privado pasó a representar el 14% del PBI, frente al 7% de tres años atrás.

Las provisiones, el nuevo foco de atención

El fuerte crecimiento del crédito durante 2024 y 2025 comenzó a mostrar su contracara: el deterioro de la calidad de los activos, particularmente en las carteras minoristas no garantizadas, lo que obligó a los bancos a incrementar las provisiones.

Las provisiones para pérdidas crediticias pasaron de un promedio del 3,4% de la cartera bruta entre 2021 y 2024 a casi el 9% en mayo de 2026. La calificadora estadounidense espera que permanezcan elevadas durante este año, a medida que madure el ciclo de expansión crediticia.

De todos modos, las entidades mantienen una sólida generación de ingresos por intereses. El desafío pasa ahora por sostener la rentabilidad a partir de un mayor volumen de negocios, y no solamente de márgenes elevados.

Menor margen y mayor volumen

La baja de la inflación y de las tasas de interés también modificó la estructura de ingresos del sistema. Los resultados provenientes de títulos soberanos perdieron peso y el crédito ganó protagonismo.

Así, los márgenes todavía son elevados y las tasas de los préstamos personales rondan el 60%, un nivel considerablemente superior al de las tasas de los depósitos. Sin embargo, Moody’s prevé una compresión gradual de los diferenciales a medida que aumente la competencia por captar clientes y depósitos.

En paralelo, la digitalización modificó la estructura del sector, ya que la cantidad de sucursales y empleados cayó alrededor de 10% desde fines de 2023. Al mismo tiempo, aumentó el volumen de créditos por empleado y por sucursal.

El otro límite es el fondeo, ya que los depósitos representaban el 65% de los activos bancarios a mayo, pero su predominio de corto plazo dificulta el desarrollo de créditos de mayor plazo, como hipotecas y financiamiento de inversiones.

Te puede interesar