1 de febrero 2005 - 00:00

Bonistas dudan de una cláusula clave

La cláusula del «acreedor más favorecido» que la Argentina incluyó en la oferta para salir del default quedó en el centro del debate entre los bonistas y el gobierno. Mientras el Ministerio de Economía sostiene que les da seguridad a los ahorristas que acepten el canje, los acreedores aseguran que en realidad se trata de un beneficio engañoso.

Esta cláusula implica que quienes aceptaron la oferta podrán participar en una posterior que realice el gobierno argentino a quienes quedaron afuera, siempre y cuando la propuesta supere las condiciones de la original.

Por lo tanto, y de acuerdo con este argumento, no tendría sentido quedarse afuera del canje a la espera de una mejora del gobierno. En caso de producirse, los bonistas igual podrían participar.

• Argumento alemán

Las primeras dudas formales sobre esta cuestión trascendieron la primera semana del canje, cuando el grupo de acreedores alemanes ABRA (Argentine Bondholders Reestructuring Agency) rechazaron la oferta. El argumento principal pasó por las dudas respecto del concepto del «acreedor más favorecido».

Ayer se publicó un artículo del Global Committee of Argentine Bondholders (GCAB, según las siglas en inglés), el mayor grupo de bonistas del exterior, en el que se detallanlas principales dudas que existen por la cláusula en cuestión:

• Aunque la Argentina asegura que no habrá nuevas ofertas, específicamente se reserva el derecho de realizar un nuevo canje con mejores términos.

• Se incluye el concepto de canje «voluntario» para explicar en qué casos el bonistas podrá acceder a una nueva oferta. Pero esto podría indicar que en caso de que el FMI u otro organismo exija la realización de un nuevo canje, éste dejaría de tener la característica de voluntario.

• Los acreedores podrían no enterarse nunca de acuerdos secretos que realice el gobierno con distintos acreedores en condiciones mejores a las que se presentan ahora.

• Aún en los casos en que el gobierno haya incumplido con la cláusula del acreedor más favorecido, resulta muy dificultoso que los bonistas damnificados declaren el default. Debe conseguirse por lo menos 25% de bonistas del monto reestructurado para que esto ocurra. Además, sería un proceso muy oneroso.

• Y aún en los casos en que pudiera llevarse adelante este pedido del default, la Argentina ya demostró que es inmune ante los embargos judiciales que fueron ordenados en distintas jurisdicciones.

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