En una decisión que interfiere en la política interna de la Argentina, Brasil recurrirá al Sistema de Solución de Controversias del Mercosur para que se eliminen las retenciones a las exportaciones argentinas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El gobierno brasileño, presionado por los molineros de su país, pretende que la Argentina elimine o iguale las alícuotas para la cadena trigoharina, ya que sostiene que para el diferencial de alícuota ingresan en su país más harina que trigo y más premezclas que impiden el crecimiento de su industria molinera. En una campaña de prensa que se inició ayer en Brasil, los principales medios del país vecino se hicieron eco de los dichos del secretario de Política Agrícola de Brasil, Iván Wedekin. «Con la alícuota diferenciada, resulta más barato para el exportador argentino vender a Brasil los premezclados. En detrimento de eso, los molinos brasileños quedan sin alternativa porque no hay necesidad de procesamiento del producto», decía el funcionario brasileño. A Brasil -en realidad, a las industrias de alimentos-le resulta más barato importar premezclados, dice el argumento brasileño.
En realidad, toda la postura brasileña es una falacia que sólo intenta complicar las exportaciones argentinas tanto de trigo como de harinas. Justo un día antes de iniciarse el seminario anual que realiza la Asociación Brasileña de Trigo (Abitrigo) -del que participarán representantes argentinos-, queda planteada una nueva controversia entre los dos países.
Brasil presentaría una queja formal en la primera reunión del comité de gestión, el próximo 10, donde los sectores interesados pretenden que se active el mecanismo de solución de controversias.
Dejá tu comentario