Brasil suspendió temporariamente el ingreso de trigo estadounidense por problemas sanitarios, en una medida que en una lectura rápida podría beneficiar a la Argentina, su habitual proveedor. Sin embargo, las declaraciones de un funcionario brasileño podrían alterar la excelente relación comercial que existe hoy entre la Argentina y Estados Unidos: el secretario de Defensa Agropecuaria, Luiz Carlos de Oliveira, indicó que la medida se tomó en protección de todo el Mercosur porque «ningún país del bloque puede correr el riesgo de importar un producto pasible de contaminar los cultivos locales y que resiste cualquier tratamiento para exterminarla».
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De esta manera, el funcionario involucró a la Argentina, que recientemente logró un acuerdo comercial conveniente con el país del Norte, que otorgó preferencias arancelarias para algunos productos de exportación. Pero como la Argentina no importa trigo desde Estados Unidos ya que se autoabastece y exporta 70% de su producción a Brasil, la medida no le ocasionaría daños directos al país del Norte.
El funcionario brasileño avanzó más e indicó también que fue la Argentina el país que avisó de la existencia de un cargamento con trigo estadounidense afectado con una hierba dañina denominada «cirsium arvence» aunque inmediatamente reconoció que la empresa importadora, una importante cerealera multinacional que opera toda la cadena también en la Argentina, reconoció el problema sanitario ante las autoridades brasileñas. Curiosa situación se plantea para el país aunque los tironeos con Brasil son constantes en relación con el trigo l trigo. Este año los empresarios molineros del país vecino presionaron a su gobierno para que se eliminara el arancel extra-mercosur para comprar cereal en EE.UU., Canadá y Europa. Pero la jugada salió mal por partida doble: no se modificó el arancel para compras extra regionales y, las importaciones en otros mercados resultaron negativas en lo sanitario. De hecho, dos semanas atrás un cargamento de 90 mil toneladas de trigo de Ucrania fue frenado en el puerto debido a la contaminación de un hongo (alternaria triticina).
La producción brasileña de trigo fluctúa ente 2,5/2,7 millones de toneladas pero la demanda interna se ubica en 11 millones de toneladas lo que motiva compras de Brasil en Argentina por 6/8 millones de toneladas, según los años. Para completar sus moliendas Brasil ya adquirió este año trigo en Polonia y Canadá y el mismo gobierno brasileño se quejó ante el gobierno de Eduardo Duhalde este año por los perjuicios que la retención de los productores argentinos -que se negaban a vender el cereal, especulando con nuevas subas del dólar-causaba sobre sus tareas de molienda. El compromiso de normal abastecimiento calmó los ánimos bilaterales dos meses atrás.
• Retención
En la Argentina, en tanto, se coincide hoy en que la oferta se encuentra limitada por la continua retención de los productores, quienes sólo vuelcan al mercado la cosecha nueva que proviene del norte extrapampeano (Chaco, Tucumán y Santiago del Estero). Algunos molineros prevén también una ola de retención durante plena cosecha, situación que dejaría planteadas complicaciones de molienda interna y nuevos cortocircuitos con Brasil.
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