Los brasileños están más enojados con el grupo Camargo Correa por haber comprado Loma Negra que los argentinos con Amalita Fortabat por haberla vendido: en su propio país, el holding que se quedó con la principal cementera argentina soporta hoy durísimos ataques en los que le reprochan no haber invertido en su país los u$s 1.026 millones que pagará por Loma Negra. De todos modos, la operación está avanzando «según lo previsto», dijo una fuente cercana a los brasileños, «y el contrato se firmaría a fin de mes».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el convenio están trabajando los abogados de los estudios Moltedo (por la vendedora) y Marval, O'Farrell y Mairal (por la compradora). En relación con una versión que indica que el ministro Roberto Lavagna se opondría a la venta, esas mismas fuentes aseguraron tener el visto bueno de la línea De Vido/Fernández (Alberto)/ Kirchner, que no verían impedimento para aprobarla. De todos modos, el expediente deberá atravesar las horcas caudinas de la Comisión-Nacional de Defensa de la Competencia, que depende de Lavagna a través del secretario Leonardo Madcur.
En Camargo Correa aseguran que ya se habían armado de paciencia para esperar los siete a ocho meses que suele tomarse este organismo para emitir dictámenes sobre cuestiones espinosas como lo es, sin dudas, la venta de Loma Negra. «Ese es el plazo que estimamos», dice la fuente.
• Fondos
En relación con la intervención del oficial Banco Nacional de Desarrollo Social (BNDES), el informante negó que haya aportado los fondos para la compra. «El efectivo que se adelantará proviene de las utilidades líquidas que obtuvo Camargo Correa por su participación en ALCOA, que el año pasado, por caso, le permitió comprar una planta de cemento en Brasil. El resto del precio lo financiará la propia Loma Negra, que aceptará un pago en cuotas».
Dejá tu comentario