29 de noviembre 2005 - 00:00

CAMBIOS DRASTICOS EN EL GOBIERNO

Lo hicieron renunciar a Roberto Lavagna. Asume Felisa Miceli parte de la economía. Canciller Taiana y Nadalich en lo social. La sorpresa de Nilda Garré para Defensa. Surge que Kirchner asumirá todo el poder. Hay impresión de gabinete más de izquierda. De Vido y Kirchner manejarían la economía. Cambios no mejoran imagen del gobierno. El gobierno dio a conocer ayer las designaciones del gabinete nacional. Lo más relevante, sin dudas, fue lo de Felisa Miceli en reemplazo de Roberto Lavagna al frente del Ministerio de Economía. El presidente Néstor Kirchner lo decidió el domingo en extensa reunión y se lo comunicó a los protagonistas a primera hora de ayer en encuentros separados en Casa de Gobierno. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, fue el encargado del anuncio oficial de los cambios poco antes del mediodía. Miceli hasta ahora presidía el Banco Nación y asumirá su nueva función el jueves. Se convertirá así en la primera mujer que llega a ese puesto en la Argentina. Los otros recambios anunciados fueron para cubrir las vacantes surgidas en ministerios tras las elecciones legislativas del 23 de octubre. Así, Jorge Taiana (actual vicecanciller) reemplazará a Rafael Bielsa en Relaciones Exteriores; Juan Carlos Nadalich (funcionario del PAMI) a Alicia Kirchner en Desarrollo Social; y por último, Nilda Garré (embajadora en Venezuela) a José Pampuro en Defensa.

Ultima conferencia de prensa de Lavagna como ministro de Economía. El funcionario justificó su ausencia en la campaña electoral diciendo que no quería caer en indignidades.
Ultima conferencia de prensa de Lavagna como ministro de Economía. El funcionario justificó su ausencia en la campaña electoral diciendo que no quería caer en "indignidades".
Visiblemente emocionado y con un caluroso aplauso de sus colaboradores, Roberto Lavagna dejó claro ayer en su despedida que fue el presidente Néstor Kirchner quien le pidió la renuncia: «Como en cualquier país serio del mundo, después de las elecciones hay modificaciones y el Presidente consideró que éste era un cambio conveniente», decisión que calificó de «legítima».

Tras un breve discurso coronado con un grito de «Viva la Argentina», Lavagna dejó lugar para tan sólo tres preguntas. Prefirió no reiterar las denuncias sobre cartelización de servicios públicos: «Quiero estar por encima de las pequeñas miserias, las versiones y las maniobras».

Tampoco quiso explayarse sobre los motivos que podrían haber llevado a Kirchner a decidir su alejamiento, pero sugirió que su decisión de no sumarse al coro de críticas contra Eduardo Duhalde podría haberlo alejado del núcleo presidencial: «Yo llegué con Duhalde y no es mi costumbre comportarme indignamente».

• Breve referencia

No hubo consejos respecto de los pasos futuros que debe dar su reemplazante, la hasta ahora presidenta del Banco Nación, Felisa Miceli. Sólo hizo una breve referencia a «mi sucesora Felisa», como la describió, aunque fríamente: «Ella debe quedar con toda la flexibilidad para tomar las medidas que considere necesarias». Al finalizar, se repartieron copias del texto de puño y letra con la renuncia presentada por el ministro (ver vinculada).

Lavagna llegó a las 3.10 al microcine del quinto piso, acompañado por todo su equipo, pero habló solo. En la primera fila estaban sentados todos los secretarios: Carlos Mosse (Hacienda) Guillermo Nielsen (Finanzas), Leonardo Madcur (Coordinación Técnica), Oscar Tangelson (Política Económica) y Miguel Campos (Agricultura). Todos presentaron las renuncias junto con la del ministro, aunque luego se confirmaría la continuidad de Mosse y estaba en duda la de Tangelson.

También se mostraron en la conferencia de prensa otros funcionarios que seguirán en sus puestos, como el titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV),
Narciso Muñoz, y el síndico del Banco Central, Hugo Medina, además del subsecretario Pyme, Federico Poli.

Si bien prefirió no hacer nombres, hubo una mención especial para el equipo que «realizó una tarea titánica para llevar adelante la reestructuración de la deuda».

Estas fueron las principales apreciaciones de Lavagna en su despedida:

• A las 11 tuve una reunión con el presidente de la Nación y me señaló que debía iniciar una etapa distinta tras las elecciones. Me pidió que pusiera el cargo a disposición y es lo que he hecho.

• Me tocó asumir en abril de 2002 con Eduardo Duhalde como presidente en un momento crítico. Hoy, la economía está en una situación más fuerte y sólida por donde se la mire.

Queda un largo camino, de todas maneras, en materia social, pobreza e indigencia. Estoy seguro de que como país seguiremos corrigiendo esta situación.

• Al no haber estado en discusión la política económica durante la campaña electoral, interpreto que fue una cuestión que jugó favorablemente para el gobierno en las elecciones.

• No participé de manera activa en la campaña electoral. Había un tono que era un poco elevado, que además tocaba a un ex presidente con quien había trabajado y no es mi costumbre comportarme indignamente. De manera tal que de ninguna manera podía participar activamente de la campaña.

Esta es una oportunidad que no podemos perder. Esta vez, a diferencia de otras, estoy seguro de que como sociedad no la dejaremos pasar.

• A mi sucesora, Felisa, le debe quedar toda la flexibilidad para lo que ella considere necesario.

A veces los problemas o las diferencias parecían surgir porque uno tenía un sesgo demasiado técnico (en relación con las diferencias con Néstor Kirchner).

• Hoy estamos dentro de la meta de 11% de inflación para 2005.

• El agradecimiento mayor es para la sociedad argentina, que con paciencia, resignación y trabajo entendió y aceptó muchas de las políticas distintas que le propusimos en abril de 2002 y demostró que la Argentina puede construir un futuro mejor.

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