Carlos Pérez: "Plan L. Murphy no ataca el crecimiento"
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Periodista: ¿Ricardo López Murphy puede ser el ministro que logre la recuperación del país?
Carlos Pérez: Con López Murphy se abre un escenario con mayor probabilidad de crecimiento. Pero su éxito está vinculado al respaldo político y lamentablemente la Argentina tiene un mapa político con poder repartido: las tres principales provincias, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, las gobierna la oposición. Entonces el éxito de López Murphy no depende tanto de él, sino del respaldo político que reciba.
C.P.: Hay una restricción política muy fuerte para implementar su anunciada Reforma del Estado. Ese trabajo es la panacea para el sector empresarial, son $ 3.500 millones de reducción del gasto público con un ajuste de 100.000 empleos. Pero Fernando de la Rúa dice que no van a bajar salarios, que no van a despedir gente, que no van a subir impuestos. Entonces seguramente la rebaja del gasto será por un monto equivalente a 50% de la propuesta original. Y por eso no queda margen para bajar impuestos. El plan de López Murphy alcanza para atacar el tema fiscal y reduce el riesgo de no cumplimiento con las metas pautadas con el FMI, pero no ataca el tema de actividad.
P.: ¿Nos espera entonces otro año sin crecimiento?
C.P.: Nosotros proyectamos un crecimiento de 1,9% en el PBI real de este año. Pero para poder bajar impuestos y mejorar en mayor magnitud el nivel de actividad, deberían hacer un recorte más importante en el gasto público.
P.: ¿Con cuánto tiempo se cuenta para esperar mayor crecimiento antes que se desgaste el efecto blindaje?
C.P.: No mucho. Hay sólo un año de suma tranquilidad. Las necesidades de financiamiento en 2001 y 2002 son de $ 43.000 millones. Pero la tranquilidad es sólo un año porque los mercados anticipan. Hoy (por ayer) hubo una licitación de LETES, y por las colocaciones a 180 días se pagó 8.75%. Pero por las LETES a un año se pagó 11,85%. Es decir, por seis meses de diferencia, se pagan tres puntos más. El mercado nos está diciendo que la bondad del blindaje alcanza sólo a 2001 y, a partir de ahí, vuelve el fantasma del default.
C.P.: Como no se puede hacer un recorte de gasto mayor, hay dos instituciones que deberían ser relanzadas. Primero habría que relanzar la ley de convertibilidad fiscal. Debería volver a salir por ley, pero poniendo un objetivo más riguroso: cambiar la exigencia de congelar el gasto primario hasta 2005 por mantener hasta 2005 inalterado el gasto público total. Como por los intereses que se pagan cada año, el gasto total crece, generaría el compromiso de bajar el gasto primario para compensar.
P.: ¿Sirve esto como estrategia cuando hay un pacto fiscal Nación-provincias que no se sabe si se cumple o no, si avanza o no, porque nadie tiene información?
C.P.: Así como el FMI nos viene a visitar y nos controla las cuentas, el Ministerio de Economía debería armar un esquema al estilo FMI. No hay que esperar que las provincias nos manden los datos, hay que ir a buscarlos. La Nación debiera replicar el esquema del FMI.
P.: Mencionaba relanzar una segunda institución...
C.P.: Sí, reformular el blindaje y complementarlo con un fondo público anticrisis, formado por activos del Estado como cánones por cobrar de Aeropuertos, de Yacyretá, propiedades de inmuebles y terrenos que tiene el Estado, o privatizaciones futuras de juegos. Esto suma una garantía de $ 5.000 millones y por ese monto se podría abrir una línea de crédito en bancos internacionales. Además habría que cambiar el blindaje por un seguro de liquidez. Para continuar recibiendo créditos, si se cierra el mercado de capitales sin tener que volver a negociar.
P.: Pero así la Argentina nunca haría el ajuste en el gasto que necesita...
C.P.: Sí, porque este seguro estará vigente siempre que se cumpla con las metas con el FMI. Y en ese sentido, el nuevo equipo garantiza mucho más el control de las cuentas públicas. FIEL tiene una obsesión por el equilibrio. La cláusula de cumplir con las metas debe ser sumamente estricta, y permitiría garantizar el financiamiento durante el próximo lustro.
P.: ¿Se cumple este año con la meta de déficit fiscal pactada con el Fondo en $ 6.500 millones?
C.P.: Antes del ajuste que lanzará López Murphy, nosotros proyectábamos un desvío para el año de $ 500 millones con un crecimiento de 2%. Si hablamos de un ajuste de $ 1.500 millones como el que se programa, quiere decir que aun si el país no creciera, se cumpliría con la meta de déficit. Se está lanzando este ajuste por las dudas si no crecemos.
P.: ¿Y si renunciara López Murphy? Es una posibilidad que está latente. ¿Qué nos espera?...
C.P.: Todavía queda la alternativa de Domingo Cavallo. Por eso combinar ahora a López Murphy en Economía con Cavallo en el Banco Central es muy riesgoso porque uno está a la izquierda del otro. No hay muchos candidatos más que tengan equipo económico incluido y De la Rúa es de la idea de ministro con equipo económico. En López Murphy el riesgo portazo es mayor que con Machinea, pero menor que con Cavallo.




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